A bordo del avión papal, el Sumo Pontífice dijo que es "un honor" que le critiquen los conservadores de Estados Unidos. (EFE)

Durante los saludos personales a los periodistas, Nicolas Senéze del diario católico francés Le Croix le entregó una copia de su libro que sale hoy en Francia con el título: "Cómo Estados Unidos quiere cambiar al Papa".

Francisco dejó entender que conocía el libro - ya que una reseña fue publicada hace unos días en el diario "Il Messaggero" - y que no lo había podido encontrar aún.

"Es un honor que los norteamericanos me ataquen", afirmó Francisco, en referencia a las críticas de los sectores conservadores estadounidenses al inicio de su visita a Mozambique, Madagascar y Mauricio.

Unas palabras que el director de la oficina de prensa de El Vaticano, Matteo Bruni, puntualizó poco después durante el vuelo al afirmar que "en un contexto informal, el Papa considera siempre un honor las críticas, sobre todo, cuando vienen de importantes pensadores y de una importante Nación".

El libro se hace eco de la estrategia anti Jorge Bergoglio en Estados Unidos desde algunos sectores conservadores, fuerzas soberanistas e incluso varios obispos.

Y cómo se está endureciendo, aún más en los últimos meses, desde la carta hace un año del ex Nuncio en Washington, Carlo Maria Viganò, publicada en páginas de información conservadora en Estados Unidos, Italia y España, en la que se pedía la dimisión del Papa al acusarle de que estaba al corriente desde hace años de los abusos sexuales por parte del cardenal estadounidense Theodore McCarrick.

Nicolas Senéze explica en su libro que la hostilidad en algunos sectores estadounidenses comenzó tras la exhortación apostólica Evangelii Gaudium, por las críticas del Papa al libre mercado y al sistema económico imperante.

Críticas que aumentaron con la encíclica "Laudato Si'" dedicada a la protección del medio ambiente, en el que se exhorta a los gobiernos a rebajar las emisiones de CO2, detener el consumo de hidrocarburos y cambiar los comportamientos individuales, sobre todo en Occidente, para proteger el planeta.

Un libro que el Papa bromeando definió "una bomba", cuando lo pasó a sus colaboradores para que se lo guardaran.

En el vuelo también se habló de otro libro de la periodista mexicana Valentina Alazraki, titulado "Grecia y las otras", sobre los feminicidios y el maltrato a las mujeres.

Al saludar a los periodistas al inicio del viaje, el Francisco lo definió como "una joya para entender el dolor y la explotación de las mujeres en nuestros días".

"Tenemos que reflexionar sobre este tema", agregó el Pontífice.

Francisco también tuvo palabras de cercanía para las víctimas y afectados del huracán Dorian, que ha causado importantes daños en su paso por las Bahamas y pidió oraciones.

Recordó el sufrimiento de esta pobre gente afectada por las catástrofes naturales, que de un momento a otro se dan cuenta "que han perdido todo".

Cristina Cabrejas (Enviada especial)