La medida es un viejo anhelo de la comunidad de transexuales y travestis de Argentina.

"Toda persona travesti, transexual o transgénero tiene derecho al trabajo digno y productivo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo sin discriminación por motivos de identidad de género o su expresión", dice el texto del decreto.

La medida era un viejo anhelo de la comunidad trans argentina.

Las personas trans constituyen uno de los sectores de la población que más sufre la discriminación y estigmatización en Argentina, según estudios que estiman la esperanza de vida de esta comunidad en 36 años.

Según estudios de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA) "el 90% de las personas trans no está dentro del mercado formal de trabajo y casi el 95% se encuentra en situaciones de prostitución de extrema marginalidad".

La medida fue presentada como una "acción positiva" para "comenzar a reparar las vulneraciones que se han cometido históricamente" contra este colectivo.

Para su puesta el marcha, el decreto establece la apertura de un registro voluntario de los aspirantes a ocupar los cargos para lo cual deberán demostrar "idoneidad".

Ese registro, donde constarán las competencias laborales de las personas aspirantes, será puesto a disposición de las jurisdicciones y entidades del Estado para completar las vacantes disponibles.

Argentina fue pionera en otorgar derechos en favor de la diversidad sexual con leyes como la de matrimonio homosexual, sancionada en 2010 y la de identidad de género un año después.

También desde 2012 una ley condena a cadena perpetua al hombre "que mate a una mujer o a una persona que se autoperciba con identidad de género femenino".