• Así lo dijo, categóricamente, el ahora ex jefe de campaña de Hernández, Humberto Vargas, en declaraciones a la prensa.

“Ellos presionaban (a Hernández) para que me destituyera a mí y a otros cercanos colaboradores de su campaña”, afirmó Vargas.

Dijo también que son ellos quienes mantenían contactos con el candidato del Partido Liberación Nacional (PLN), Johnny Araya, para fraguar la derrota de Hernández, otra de las denuncias formuladas por el ex candidato socialcristiano.

La renuncia del candidato presidencial del PUSC produjo una sacudida en el ambiente político costarricense y un cataclismo dentro de la agrupación, del que surgían declaraciones contradictorias.

Mientras algunos miembros de la agrupación hablaban de que el sucesor de Hernández sería Rodolfo Piza, quien obtuvo el segundo lugar en la disputa de la candidatura en la convención interna, el presidente del partido, Gerardo Vargas, dijo que el tema del reemplazo no está siquiera en discusión.

“No entendemos qué pasó”, afirmó el presidente del partido, para quien todo era normal y la campaña avanzaba viento en popa.

“Buscamos un acercamiento con el doctor Hernández para saber a qué se refiere con sus declaraciones” que hablan de “intriga, envidia, egoísmo, traición y deslealtad” en el seno del PUSC.

Vargas dijo que por el momento no se está buscando un candidato, pero aseguró que antes del 18 de octubre (fecha límite para inscribir candidaturas) “el PUSC le dará a Costa Rica el mejor candidato”.