El monocultivo de la piña es intensivo en fumigaciones, por lo que afecta el medioambiente y salud humana.

“En primer lugar, la Secretaría Técnica Ambiental (SETENA) en ningún momento ha levantado las medidas cautelares a este proyecto, por lo tanto continúa paralizado y no cuenta a la fecha con ninguna autorización para la siembra de piña”, aseguró Celeste López, funcionaria del MINAE.

Desde hace dos años, SETENA detuvo la siembra de piña en la finca de la empresa Del Monte en Palmar Sur, con una extensión de 3.000 hectáreas, ante las protestas de organizaciones ambientalistas y campesinas de la zona.

La finca se encuentra ubicada  a solo 5 kilómetros del humedal Térraba-Sierpe, que sería seriamente impactado por el uso intensivo de agroquímicos que acompaña el monocultivo de la piña.

“Es completamente falso afirmar que la empresa pueda desarrollar el cultivo de este producto en este momento”, puntualizó López.

“Es importante aclarar que esta viabilidad ambiental se otorgó desde 2016, pero en el 2017 SETENA estableció medidas cautelares que se mantienen a la fecha, las cuales impiden el avance del proyecto”, agregó la funcionaria.

En el 2017 también el SINARC, la Dirección de Aguas, la Dirección de Gestión de Calidad Ambiental del Museo Nacional solicitaron una serie de acciones adicionales que permitieran contar con nuevos insumos para la evaluación, no solo ambiental sino también social y arqueológica.

López insistió en que, gracias al control de las oficinas del MINAE en la zona, se puede garantizar que no hay movimientos de tierra en este momento.

Recientemente, la fracción parlamentaria del Partido Acción Ciudadana, alertó sobre supuesto inicio de actividades de la empresa Del Monte en Palmar Norte y recordó el peligro que la actividad piñera supone para el medio ambiente, la salud de las personas y el patrimonio arqueológico.