El subjefe de fracción del FA, Edgardo Araya, explicó que al legislador Ronal Vargas se le solicitó la renuncia a su curul al conocerse que existe una queja de acoso sexual de una funcionaria de la Asamblea Legislativa.

Araya enfatizó en que esperaban que renunciara por razones personales “por una cuestión de decoro con su familia y por proteger a sus hijas”.

Negó que existiera encubrimiento por parte de la fracción parlamentaria y dijo a la prensa que le pidan al todavía diputado, las explicaciones de por qué dijo que se retiraba por razones de salud.

“No sabemos si la queja se convertirá en denuncia” pero la decisión del Partido fue de no entorpecer un probable proceso judicial ante el cual, su inmunidad legislativa podría convertirse en un obstáculo, por eso se le pidió la renuncia, dijo.

Araya rechazó rumores de que la fracción del FA había encubierto al diputado Vargas y aseguró que mantuvieron discreción para proteger a la familia de este y a la funcionaria afectada. Agregó que las razones de salud dadas por Vargas los tomó por sorpresa y prefirieron esperar para hacer la aclaración.

Al presentar su renuncia ante el Plenario Legislativo, Vargas dijo que debía someterse a un tratamiento prolongado.

Vargas es ex sacerdote, teólogo, abogado y administrador. Ha sido un destacado dirigente de movimientos sociales en Guanacaste. En la Asamblea Legislativa ha suscrito cerca de 30 proyectos de ley presentados en forma colectiva, sobre temas agropecuarios, de turismo, derechos humanos y Economía Social Solidaria entre otros.