Después de casi 30 años de estar aplicando la misma política y de haber gastado 2.557 millones de colones, el Instituto Costarricense de Pesca (INCOPESCA)  asegura que las vedas  anuales no han dado resultado porque no ha habido medios para hacerla cumplir y que el recurso pesquero se sigue deteriorando.

Estas son las conclusiones de un informe técnico elaborado por el Departamento  de Investigación y Desarrollo del Incopesca indica que la veda no cumple objetivos ecológicos y económicos para el sector pesquero, el cual concluye que es urgente una intervención del gobierno con medidas enérgicas para afrontar el problema.

Desde el año 2003, detalla el organismo, el Estado ha venido pagando a los pescadores un subsidio como compensación por la pesca que  hasta el año 2010 representaba una erogación inútil de 2.557 millones de colones.

Una veda inefectiva

“El Incumplimiento de la veda por parte de pescadores, el uso de artes de pesca ilegales y la falta de control y vigilancia por parte de las autoridades, han provocado que la veda anual que se realiza en el Golfo de Nicoya no haya generado los resultados esperados y en lugar de ello, los recursos marinos de esta zona estén cada vez más deteriorados”, señala el informe del organismo encargado de regular la actividad pesquera del país.

Estas vedas se decretan entre julio y setiembre de cada año y su objetivo es permitir que las especies en situación crítica puedan completar su ciclo reproductivo sin la presión que significa la actividad pesquera.

“Durante estos meses, el pescador no puede pescar en algunas zonas del Golfo de Nicoya y el Estado, a través del Instituto Mixto de Ayuda Social, les brinda un subsidio económico. Esta suma corresponde  al 40% del salario mínimo legal vigente de un trabajador no calificado”, apunta el informe.

Según el  director de la organización ambientalista MarViva, Jorge Jiménez, “los propios pescadores están abogando porque se ordene la pesca y se haga respetar la ley en el Golfo de Nicoya, porque cada día hay menos recursos marinos y los más perjudicados  son ellos mismos”.

Artes de pesca ilegales

Uno de los principales problemas de la zona es el uso de artes de pesca ilegales, como las rastras para la captura del camarón y las redes con luz de malla inferiores a la legalmente permitida, que atrapan especies juveniles que no se han reproducido ni una sola vez. No obstante, la ley no faculta a las autoridades para decomisar  este tipo de artes ilegales, por lo que las autoridades no pueden decomisarlas.

“Es urgente que el Gobierno tome medidas en el Golfo de Nicoya, que incluyan el control y vigilancia por parte de Guardacostas, acompañamiento al pescador para que elimine el uso de artes ilegales, la prohibición de la tenencia y comercialización de este tipo de artes, la protección de la desembocadura de los ríos y un mayor control a la cadena de comercialización, para detectar aquel que haya sido obtenido ilegalmente”, apuntó el ambientaista.

Jiménez aseguró que en los próximos días la organización estará presentando ante la Asamblea un proyecto de ley que prohibe la comercialización, importación, tenencia, uso, posesión, transporte y almacenamiento de artes de pesca prohibidas o ilegales.