Semblanza de la fiesta del Conavi, vista por el cineasta Blake Edwards. 

El gran gestor de la fiesta era el exgerente financiero de la institución, Carlos Solís Murillo, quien ignorante del seguimiento a que era sometido, se entregó apasionadamente a procurar los recursos para el agasajo.

Para ello movió sus contactos. En primer lugar: a Tobías Arce, el Hermes del chorizo, para que hiciera saber a las empresas contratistas que se aproximaba la fecha del navideño festín para los funcionarios del Conavi, merecedores de la munificencia empresarial tras un año de agotadora labor.

Porque, ha de saberse: manipular procesos licitatorios, acelerar el pago de facturas, trasegar información ilícitamente y cosas por el estilo es un esfuerzo extenuante y merece recompensa. Habría sido una injusticia pedir a tan abnegados servidores que se pagaran la fiesta de peculio propio.

De tal manera que MECO S.A. aportó ¢ 600.000 y las empresas Hermanos Bustamante, la supervisora DICOOC y la Constructora FCC ¢ 200.000 cada una, lo que nos arroja un total de ¢1.200.000. Todo ello, por supuesto, a cambio de favores diversos como la tramitación acelerada de facturas, según las pesquisas policiales.

Pero ahí no acaba la historia. La empresa asesora en ingeniería CACISA se “botó” con 20 kilos de carne de res; 20 k. de pollo; 10 k. de cerdo; 10 k. de salchichón y 10 de chorizo, amén de 50 paquetes de tortillas.

Y Also Frutales, un brazo de la constructora H. Solís, aportó 10 botellas de licores varios.

El monto total de todas estas “contribuciones” ha de haber ascendido a unos 2 millones de colones -pesos más, pesos menos- con lo cual se garantizó una celebración a todo dar para la muchachada del Conavi.

Claro es que estas regalías son solo parte de los confites que las empresas contratistas han repartido para mantener contento al personal de la institución, los sobornos millonarios apenas si empiezan a asomar al conocimiento público.

Sin embargo, aquella fiesta que tuvo lugar en el Centro de Recreo de Acueductos y Alcantarillados, en Coronado, el 29 de noviembre de 2019, será inolvidable para muchos funcionarios de la entidad estatal, algunos de los cuales ya han sido separados de sus cargos y cumplen medidas cautelares dictadas por una autoridad judicial.

Los pormenores de dicha fiesta fueron el punto de partida de la investigación y, de hecho, encabezan la lista de actos irregulares que investiga la Fiscalía.