Aunque ignoraba su nombre de pila, Guido Carlotto, de 36 años, compuso la canción “Para la memoria” y la publicó el 24 de marzo de 2014.

Letra de Para la memoria

Con la carroña apiñada, los nudos de otra madera
Apuran chispas hirientes y encienden lumbres de ojeras
Cargando en ancas los hombros se van quedando los años
no se han cerrado las puertas ni las heridas de antaño.

Fantasma viejo y roído, capullo de los rosarios
cuando se postran las sombras detrás del abecedario
si lapidando al poeta se cree matar la memoria
que más le queda a esta tierra que va perdiendo su historia

Camino al sol, que hace la sombra de todo igual
si al estrujar el viento contra un pecho labriego
ya no hay heridas que marquen los brazos de un hombre entero
ni hay canciones que apañen lo que no guarda en el pecho

Es la sutil diferencia de un cromatismo de negros
lo que separa el anverso en la palma del mismo dueño
cual si eso fuera importante en una caligrafía
dejando sentado en blanco cosas que el negro diría...

Surten menguar las ideas pues que se frena la clara
con dos monedas de cobre cubriéndome la mirada,
Cargando en ancas los hombros se van quedando los años
no se han cerrado las puertas ni las heridas de antaño.

Camino al sol, que hace la sombra de todo igual
si al estrujar el viento contra un pecho labriego
ya no hay heridas que marquen los brazos de un hombre entero
ni hay canciones que apañen lo que no guarda en el pecho

Ignacio Hurban: Acordeón y voz
Erica Lebelle-Juan Bautista González: Guitarras
Matías Cortondo: Bajo
Agustín Ramos: Batería

Guido Carlotto -como es reconocido por su familia-, hijo de Laura Carlotto, secuestra y asesinada durante la dictadura militar, inició su carrera a la edad de 12 años en la Colonia San Miguel y continuó su formación en piano y composición en Buenos Aires con Leandro Chiappe.

Además, ha tocado con numerosos músicos locales e internacionales como Carlos Aguirre, el saxofonista barítono inglés George Haslam, el bandoneonísta italiano Paolo Rossi, Carto Brandán, Jerónimo Carmona, Sergio Verdinelli, Francesca Ancarola, Liliana Herrero, Adrian Abonizio, entre otros.

Guido fue buscado por su abuela, Estela, desde hace 37 años, pero fue él quien acudió a la justicia porque tenía dudas sobre su identidad y creía que podía ser alguno de los nietos desaparecidos durante la dictadura argentina, como finalmente las pruebas genéticas confirmaron.

Participó en el estrenó Americana Sinfonía, obra de estructura sinfónica para un ensamble de músicos y mezclas. En junio de 2001, estrenó la pieza de su autoría Entre gallos y medianoche, y se presentó en el ciclo Música por la Identidad, organizado por las Abuelas de Plaza de Mayo.

(Checa el sitio web de Hurban aquí: www.ignaciohurban.com.ar)