Esta nómina pasó de 5,5% del PIB en 2008 (Oscar Arias) a 7,3% en 2012, alza que se explica fundamentalmente por incrementos en salarios (política Percentil 50), ya que la cantidad de empleados públicos se ha mantenido constante e incluso ha bajado como proporción de la población.

Esta nómina salarial se distribuye así (porcentajes de la remuneración bruta):

Salario básico: 57% (51% sin tomar en cuenta educadores). Anualidades: 15%. Dedicación exclusiva: 8%. Horas extra: 2%.

Otras bonificaciones (carrera profesional, bonificaciones por riesgos, décimo quinto mes en sector educativo): 19%. [El total suma 101 y no 100 por factores de redondeo].

El alza en las anualidades, sostiene el FMI, no es necesariamente explosivo, pero conviene ponerle un límite.

Estos gastos de nómina se han estabilizado en cerca de 7,3% del PIB, ya que los sueldos básicos se han venido ajustando únicamente con la inflación. Pero son muy altos!!

¿Qué tan altos son? Según la encuesta ENAHO 2012, un 23% más altos que en el sector privado (haciendo las correcciones por nivel de calificación y antigüedad); especialmente entre las ocupaciones no profesionales (un 40%). No así entre los profesionales: sólo un 12% de "prima" con respecto al sector privado.

Cabe la pregunta: los salarios públicos son muy altos, o los salarios en el sector privado son muy bajos?, (especialmente entre trabajadores no calificados, además de las conocidas subvaloraciones)

Sin embargo, el FMI reconoce que los salarios de entrada en el sector público son poco competitivos y es sólo por la vía de las anualidades y otras bonificaciones que llegan a ser competitivos con respecto al sector privado. Pero, se indica, estas bonificaciones tienen dos problemas: i) no están vinculadas al desempeño, ii) son excesivas. Moderar el crecimiento de los salarios es, por tanto, la prioridad principal.

¿Opciones según el FMI?

El FMI propone desde eliminar anualidades y limitar otras bonificaciones, hasta congelar salarios y empleos. Además, pasar de dos ajustes salariales al año a sólo uno (según inflación anual).

¿A mediano plazo? fijar sueldos básicos al mismo nivel que el sector privado (reales o registrados a la CCSS??!!); reducir progresivamente las bonificaciones, reevaluar la fijación de los salarios base, integrar a todos los funcionarios del servicio civil en una estructura salarial universal (incluido el magisterio!).

Y dado que más de la mitad de los empleados del gobierno central son maestros o profesores, el FMI propone un "trato especial" para estos servidores. Lo veremos en la III Parte.

Economista y diputado del Partido Acción Ciudadana.
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