Foto: Collage IT.com. María Luisa Cedeño, Allison Bonilla y Luany Salazar víctimas de la violencia machista, la reforma al Código Penal busca ampliar el concepto para que estos asesinatos califiquen como femicidios.

Actualmente, el marco legal costarricense posee una definición muy cerrada de femicidio. Solo se califican de esa forma los casos en que las víctimas mantuvieron alguna forma de relación sentimental con el agresor. Gracias a la aprobación de esta reforma se podría juzgar como femicidio los crímenes cometidos contra mujeres por un familiar, alguien de la comunidad o un desconocido. Hasta ahora, estos asesinatos califican como homicidio.

La diputada Paola Vega, proponente del proyecto, explicó que el cambio es fundamental para juzgar como femicidios casos similares a los de Allison Bonilla, Luany Salazar y María Luisa Cedeño, los que, lamentó, no fueron considerados dentro de un concepto más integral de la violencia contra las mujeres que tiene su expresión más dramática en los femicidios.

La reforma que se debate en el Plenario Legislativo, cuenta con el apoyo de la mayoría de las legisladoras y legisladores para incorporar el concepto de femicidio ampliado que tendría una pena 2 años mayor a la asignada a los homicidios simples.

De esa forma, se cumple con lo estipulado en la Convención de Belém do Pará y en la Convención de la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. Dichos instrumentos entienden la violencia contra la mujer de una manera más amplia cuando sea da por razones de género y más allá de las relaciones de pareja.

Con la nueva legislación Costa Rica cumplirá con los estándares internacionales de derechos humanos en este tema, puntualizó la legisladora.

“Me siento orgullosa de este nuevo paso para prevenir y castigar la violencia contra las mujeres. Esta Asamblea Legislativa ha sido un espacio para el avance de proyectos que brinden mayor seguridad y protección a todas las mujeres”, reconoció la diputada Vega.