El ministerio de Seguridad Pública aseguró que se ha intensificado la persecución de naves pesqueras dedicadas al “aleteo de tiburón”, una práctica depredadora prohibida por las leyes del país, y que en ese esfuerzo han sido interceptados dos barcos en los últimos días.

Al mismo tiempo, la organización ecologista Pretoma cargó de nuevo contra el Instituto Costarricense de Pesca (Incoper) al que acusó de actitudes complacientes con las empresas pesqueras extranjeras.

Un informe del Servicio Nacional de Guardacostas indica que el fin de semana anterior fueron detenidas dos embarcaciones con una importante carga de carne y aletas de tiburón, una de las cuales ya se encuentra en puerto y el caso “fue puesto en manos de las autoridades judiciales”.

Para esta tarde, se espera la llegada a Quepos del segundo barco detenido.

“Está totalmente prohibido el aleteo del tiburón, así como de especies marinas en peligro de extinción y bajo protección”, dijo el director del Servicio Nacional de Guardacostas de Costa Rica, Martín Arias.

El funcionario aseguró que nuestras autoridades están  enfrentando este problema “con esfuerzo, ahínco y dedicación”.

Protesta de Pretoma

Contrasta con estas declaraciones, la protesta que la organización ecologista Pretoma planteó contra el Incopesca, el que –según dijo- “demuestra su compromiso para proteger los intereses de las flotas extranjeras que aletean tiburones”.

La organización, que se ha distinguido por su persiste lucha contra el aleteo, se refirió a unas declaraciones de Luis Dobles, presidente de Incopesca,  al diario La Nación en que admite haber permitido a una embarcación taiwanesa descargar una parte de su carga de aletas y carne de tiburón, pese a evidencias de aleteo.

La embarcación Belize Wai Jia Men 89, traía entre un 5% y un 10% de su carga de 20.000 kilos de tiburón sin lomos, según Pretoma.

 

La institución permitió descargar la parte que venía legal, pero no así la legal, lo cual a juicio de Pretoma revela un nivel de tolerancia  muy grave.

 

“Ahora, lo más seguro es que esas aletas serán descargadas en Nicaragua, donde serán importadas a Costa Rica por vía terrestre, autorizados por Incopesca bajo la Nota Técnica 68, Autorización de Importación, Exportación o Transito de Tiburones y Aleta de Tiburón”.

 

“¿Por qué no se castiga a este barco extranjero por aleteo?  ¿Amigos muy poderosos?”, se preguntó la entidad ecologista.