Cientos de agricultores desfilaron en San Isidro de El General bajo la consigna de no aceptar el ofrecimiento de negociación por parte de las autoridades del gobierno, mientras se mantenga la amenaza de abrir causas penales contra los 45 frijoleros.

“Este es un tema que no es negociable para nosotros”, afirmó el dirigente  Alexis Céspedes.

Los agricultores que mantenían una protesta en demanda de apoyo gubernamental la madrugada del miércoles, fueron sorpresivamente atacados por la Policía con bastones y gases lacrimógenos, pese a que el gobierno había prometido no recurrir a la fuerza en contra del movimiento.

Céspedes advirtió que, de no acceder las autoridades a sus planteamientos, la lucha de los frijoleros de Pérez Zeledón se convertirá  en una protesta generalizada de los productores de la zona sur del país.

“Cuando están en campaña, los políticos vienen a decirnos cosas bonitas; cuando ya están en el gobierno vienen y nos dan garrote”, se quejó uno de los manifestantes.

Los productores de frijol se quejan de que los precios del producto están por debajo de los costos de producción, debido principalmente a la política de apertura comercial que ha inundado el mercado nacional de frijoles producidos en países vecinos.

Los frijoleros le piden al gobierno negociar nuevas políticas que eviten su quiebra.

Este miércoles, el Partido Acción Ciudadana (PAC) hizo un llamado a las autoridades del gobierno para que abran el diálogo y busquen una solución al problema de estos productores.

El PAC “hace un llamado a la ciudadanía costarricense a apoyar y unirse a las y los frijoleros de la Zona Sur” y pide a la presidenta Laura Chinchilla “detener las políticas que tienden a la destrucción del sector agrícola nacional, en beneficio de grandes intereses trasnacionales”.

También solicitaron a la Fiscalía de Pérez Zeledón que desestime las acusaciones contra los campesinos, que no han cometido ningún delito y, por el contrario, fueron víctimas de una respuesta “irracional y desproporcionada” de la Policía a una manifestación pacífica.