Pese a que el gasto aprobado por la Autoridad Presupuestaria a Judesur se ha cuadruplicado desde el 2006 y para el próximo año se le autorizaran ¢8.667 millones, siguiendo la tendencia de los últimos años es probable que apenas poco más de la mitad de esos recursos se ejecuten en proyectos de desarrollo.

En los últimos nueve años, Judesur acumuló ¢30.421 millones sin ejecutar, una cifra equivalente a 4.680 bonos de la vivienda para familias pobres, lo que corresponde a un 43% del total de sus ingresos en ese periodo.

La evidente falta de capacidad de Judesur para cumplir con su misión de promover el desarrollo en la Zona Sur, la han convertido en objeto frecuente de los informes de la Contraloría General de la República (CGR) y ahora de la Administración Solís, que creó una junta interventora para revisar su situación a profundidad.

Tanto la CGR como la propia Auditoría Interna de la entidad han dado cuenta de los problemas que existen en el uso de los recursos de Judesur, pues si bien la entidad no es la encargada directamente de ejecutar los proyectos, tampoco muestra capacidad de fiscalizar adecuadamente los dineros que entrega.

No son pocos los proyectos financiados por Judesur en los que se tasan obras a mayor costo “de lo normal”, los presupuestos alcanzan para menos de lo planeado originalmente y las obras se entregan con varios años de retraso, aún incompletas o con defectos.

JUDESUR NO ALCANZA

El presidente de la directiva de Judesur, Jorge Jiménez, considera que la pobreza y el abandono que sufren los habitantes de Buenos Aires, Osa, Golfito, Corredores y Coto Brus, es causado por el descuido de varios gobiernos, y alega que no es responsabilidad de la entidad que preside.

“Quiero recordar que Judesur genera un promedio de ¢34.500 millones al año, lo que distribuido en los cinco cantones es realmente insignificante para resolver los problemas de pobreza de la región”, afirma Jiménez.

“Hacen falta programas de gobierno que generen desarrollo a la zona y no por ¢3500 millones por cantón, sino por mucho más”, añade.

Para el directivo son muchas las razones por las cuales los recursos de Judesur no se ejecutan, entre ellas la “gran tramitología” a la que se ven sometidas las pequeñas organizaciones a la hora de solicitar recursos y la “gran cantidad de leyes” a las que está sometida Judesur para cumplir con sus fines.

“Sin olvidar que la intromisión política o politiquera de los gobiernos nunca ha venido a resolver nada favorablemente sino más bien tiende a complicar el accionar de la institución”, dice Jiménez en referencia a la última intervención del gobierno.

El presidente de Judesur afirma que ni la intervención de diputados del gobierno anterior o del actual, han ayudado en nada a Judesur, y sólo entorpecen su funcionamiento.

“El caso Jorge Angulo, los nueve meses que no tuvimos Junta Directiva por directrices de la presidenta anterior y con este gobierno ya tuvimos un periodo de dos meses y medio sin Junta Directiva, lo cual casi nos deja sin presupuesto para el año 2015, y luego dicen que somos nosotros los responsables”, argumentó.

EN LA MIRA

Los muchos proyectos con irregularidades que han sido señalados por la propia auditoría de Judesur, algunos reseñados en este reportaje (ver notas aparte) muestran que los problemas de la entidad van más allá de las dificultades para ejecutar los dineros.

En el informe DFOE-SOC-24-2008, la CGR es clara al criticar la pertinencia y fiscalización de los proyectos financiados por Judesur, pues señala que es “débil” en la generación de fuentes de trabajo, en mejorar la infraestructura de los cantones y la condición socioeconómica de las familias.

“(…) con el agravante de que continúan serias deficiencias sobre la administración, el control y la fiscalización de los proyectos financiados. Aspectos que también han sido señalados por los auditores externos de la institución”, señaló el ente contralor.

En 2011, otro informe de la CGR señaló la falta de actualización del plan de desarrollo regional y la necesidad de identificar los problemas más significativos de la zona sur para traducirlos en proyectos, así como la ausencia de indicadores para evaluar los efectos de la colocación de dineros de Judesur en la región y las deficiencias en el control de esos recursos.

El año anterior, nuevamente la CGR señala debilidades en el manejo financiero de Judesur, al dar cuenta de los problemas que tiene la entidad para cobrar los créditos que otorga, pues tiene problemas en sus sistemas de información y el manejo documental de estas cuentas.

Informes de auditoría contable externa señalan que, al 31 de diciembre del 2012, la cuenta denominada “Préstamos a cobrar becarios” con un saldo contable de ¢2.816.938.537 y su registro auxiliar de ¢2.157.501.320, es decir que entre ambos registros existe una diferencia ¢659.437.217, unos $1,2 millones.

En el caso de los préstamos otorgados a diversas entidades, Judesur presenta problemas para recuperar ¢3.186.839.585, de los cuales ¢1.270.000.000 corresponden al préstamo para la construcción del matadero de Asoexbrunca y ¢1.064.082.258 que adeuda la Municipalidad de Golfito.

“La rigurosidad Judesur más que todo la aplica en el proceso de formalización de los proyectos, luego la ejecución de los mismos es responsabilidad del ente ejecutor, Judesur fiscaliza que las obras o los proyectos se ejecuten de acuerdo al plan”, respondió el presidente de Judesur sobre las deficiencias señaladas.

La plata de siete puentes alcanzó para cinco

Estudiantes de colegio deben pasar todos los días este puente en mal estado en la ruta La Gamba-Golfito, pues los autobuses no pueden pasar sobre la estructura. (Foto: Fabián Hernández)

Si esta ruta estuviese en buen estado, llegar a Golfito por la Costanera le tomaría una hora menos que en la actual ruta, que obliga pasar por Río Claro y luego “bajar” hasta el golfo.

Pero la ruta de lastre entre La Gamba y Golfito sigue siendo para vehículos altos o livianos muy valientes, como valiente hay que ser para pasar por el primer puente que se encuentra al entrar por este camino.

Con las bases lavadas, estructura oxidada y tablones que brincan a cada paso, el primer puente hacia Golfito por esta vía es todo un peligro para los pobladores que deben cruzar sobre él todos los días.

Los buses no se arriesgan y a las 6 de la mañana encontramos a un grupo de colegiales haciendo “transbordo”.

Llegan en un autobús, pasan el peligroso puente a pie (sin barandas) y una vez en la otra orilla, se suben al otro bus que los llevará al colegio.

El chofer Marvin Vargas cuenta que ya han tenido que sacar a más de un vehículo de la quebrada, la cual en este tiempo de invierno se convierte en un inmenso caudal que amenaza con llevarse la débil estructura.

Para esta ruta, en el año 2003 Judesur presupuestó ¢3607 millones para la construcción de cinco puentes a cargo de la Municipalidad de Golfito, pero nuevamente los problemas de planificación y gestión hicieron que el proyecto llegara al 2005 sin ejecutarse.

Fue entonces que se hizo una “consolidación” de los fondos asignados, pero resultó que de los cinco puentes que había que construir, la plata sólo alcanzaba ya para tres: Gamba 1, Gamba 2 y El Chorro.

Los puentes se construyeron, como pudo constatar UNIVERSIDAD en su paso por el lugar, pero según el informe de la Auditoría de Judesur Nº 02-2011, para el 2011 no se habían entregado formalmente las obras.

El informe señala que a ese momento los puentes no estaban rotulados (y siguen sin rotularse) y ya presentaban problemas en las estructuras producto de las fuertes lluvias que azotan el lugar.

A esto se añade un informe del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA) el que se señala que la Auditoría de Judesur no cuenta con el profesional en ingeniería adecuado para fiscalizar este tipo de proyectos, y sugiere un avalúo técnico de las obras para determinar que el costo reportado de las obras es el correcto.

A estos tres de cinco puentes, se añade otro proyecto de tres puentes en esta misma ruta presupuestado en 2007, que posteriormente alcanzó solo para dos de estas estructuras, con un costo de ¢3185 millones

“Que se justifique por qué los recursos transferidos en el año 2007 y año 2008 únicamente alcanzaron para ejecutar dos obras de las tres convenidas entre las partes, con la finalidad de que la información que se consigna en el expediente esté acorde con las obras realizadas”, recomendó entonces la Auditoría.

Colegio Académico La Palma, Puerto Jiménez: Las cuentas que no cierran

La construcción del Colegio Académico de La Palma, en Puerto Jiménez, presentó problemas en la documentación de los pagos realizados y las obras se entregaron incompletas.

Para que la comunidad de La Palma de Puerto Jiménez viera hecho realidad su sueño de tener un colegio académico, Judesur otorgó −en 2006− a su Junta Administrativa un monto de ¢3300 millones, pero hasta el 2012 la obra no estaba completa y las cuentas sobre el dinero entregado no cerraban.

El informe de auditoría interna de Judesur Nº 04-2012, da cuenta de cómo en 2006 se solicitaron ¢3223 millones, pero la obra se encareció en su etapa previa y en 2007 se desembolsaron para el proyecto ¢3300 millones.

La obra adjudicada a la empresa Constructora Arrima S.A. debía estar lista en 30 semanas según lo contratado, pero la construcción no se entregó sino hasta el 2009 y con pendientes, según corroboró después el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA).

Esta auditoría reveló diferencias entre los servicios contratados y los pagos realizados por la Junta Administrativa del colegio a los proveedores, y a modo de ejemplo se muestra un contrato por ¢355 millones para corte, relleno y compactación de terreno, por el que se terminaron pagando ¢320 millones más.

En el contrato de servicios para la construcción de la infraestructura, se encontró una diferencia de ¢318 millones menos entre el monto presupuestado y los cheques girados, aunque el Jefe y el Formalizador del Departamento de Desarrollo de Judesur reportaron una diferencia de solo ¢34 millones.

Además, a la empresa contratada se le paga por concepto de “saldos” en 2008 un monto de ¢368,4 millones, aunque la auditoría de Judesur no encuentra en los expedientes el acuerdo para hacer este pago, y señala que se hace el giro pese a que las obras estaban sin terminar.

La Auditoría acusa “falta de seguimiento adecuado y oportuno” en el proceso de esta contratación, desorden en el expediente con documentos incompletos y mal hechos, mientras que el CFIA observa diferencias entre lo establecido en los planos y lo realmente construido, como el hecho de que las divisiones internas de algunos edificios se hicieron “en material liviano” y no en prefabricado como se señala en los planos.

Municipalidad de Corredores: Un edificio caro, sin terminar y con pago adelantado

En evidente deterioro se encuentra la estructura sobre la cual debería estar funcionando la Municipalidad de Corredores. (Foto: Fabián Hernández)

El intenso sol y la fuerte lluvia que con frecuencia se presentan sobre el centro de Ciudad Neily han dejado constancia de su trabajo sobre el armazón de varillas expuestas que debería soportar el nuevo edificio de la Municipalidad de Corredores.

Para el proyecto planteado desde el 2009, Judesur presupuestó un total de ¢31.100 millones, pese a que el monto para tasar que se presentó ante el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA) fue de ¢3743,1 millones.

Según el Acta de Verificación de la Auditoría de Judesur Nº 002-2012, en la inspección realizada hace dos años se encontró que la bitácora del ingeniero de la empresa adjudicada estaba desactualizada y no había un plan de control de calidad.

“El ingeniero de la Municipalidad de Corredores desconoce cuál es el estado de ejecución actual del proyecto, de conformidad con el cronograma, esto debido a que en apariencia el expediente se encuentra en poder del Ministerio Público”, señala el informe.

La auditoría indicó además que el costo de la obra presentado por la empresa Arquitectura JOF S.A es elevado, pues un ingeniero del CFIA indicó que el costo promedio de una obra de este tipo era de ¢3400 millones en ese momento (2012).

Otro de los puntos del informe señala que existen inconsistencias en los procesos de contratación administrativa, pues sin haber comenzado el proyecto se realizó un pago por adelantado del 30%, simplemente con la firma del contrato.

UNIVERSIDAD pudo comprobar el evidente deterioro de la obra gris que quedó a la intemperie y las condiciones del lugar muestran que hace bastantes semanas que no se realizan trabajos en este lugar.

Se intentó conocer el criterio de la alcaldesa de Corredores, Xinia Contreras, pero al buscarla en su oficina se indicó que estaba en reunión, y posteriormente no fue posible ubicarla por teléfono.

Parque de Ciudad Neily sin techo y sin pista

El parque de Ciudad Neily debió recibir un anfiteatro techado y con butacas, tras recibir una partida de ¢3250 millones de Judesur. (Foto: Fabián Hernández)

En el anfiteatro sin techo del parque de Ciudad Neily un par de muchachas conversa animadamente mientras se van corriendo en busca de la escasa sombra que les brinda la estructura incompleta.

Don Jesús, empleado municipal, ve al equipo de UNIVERSIDAD tomando fotos a la estructura y con orgullo se acerca a preguntar: “¿Se ve bonito el parque verdad?, señalando las plantas de color rojo que adornan toda la plaza, y que cuida con mucho esmero.

Lo que don Jesús no sabía es que el parque que tanto cuida debería tener techado el anfiteatro que ya se ve deteriorado por el sol y el agua, y que donde el ve un “planché” de cemento, debería haber una pista de patinaje.

Para la remodelación de este parque, Judesur presupuestó ¢3200 millones en el año 2008, pero la inspección de la auditoría realizada en 2011 dejó en evidencia que las obras no fueron bien terminadas, lo que es visible aún en la actualidad. Un año después se solicitaron ¢350 millones más.

Según el informe de auditoría Nº 03-2011, esta remodelación se inició con varias “inconsistencias” en las que se omitieron los planos constructivos, la licitación de los planos, inspección de obras, remodelación de áreas verdes y hasta la tala ilegal de árboles.

“El rubro de iluminación del parque se presenta con un valor de ¢363 millones por etapa, el mismo proceso detallado por costo y rubro presenta un valor de ¢325 millones y el plano visado por el CFIA, el valor tasado es de ¢344,9 millones (vigencia al mes de junio 2011)”, ejemplifica el informe de auditoría.

Además se encontraron pagos de servicios de vagonetas tasados “más alto de lo normal” y se hace constar que la obra no se cumplió en tiempo y en forma.

Mientras tanto don Jesús sueña con ver su parque como se debe, con el anfiteatro techado y las butacas bien puestas en sus graderías; para lo cual probablemente le vuelvan a pedir más dinero a Judesur.

El presidente de Judesur, Jorge Jiménez, indicó que no se puede referir a este caso pues está siendo analizado por la Contraloría General de la República, pero aseguró que sí es evidente “un antes y un después” en la condición de este parque.

(*JAVIER.CORDOBA@UCR.AC.CR), (Enlace a nota original: http://bit.ly/1sYx9xc )