Dos asesinatos a mansalva, Serio Rojas Ortiz (Bribri. marzo 2019) y Jerhy Rivera (Bröran. febrero 2020), otros 14 líderes viven bajo amenaza de muerte, decenas de agresiones a personas, destrucción de viviendas y cosechas, ocupación de sus tierras por no indígenas, la no aplicación del marco jurídico nacional e internacional que protege sus vidas y derechos, son parte de la larga lista de la Coordinadora de Lucha Sur Sur (CLSS) sobre las violaciones a los derechos humanos y ancestrales por parte del Estado costarricense.

En ocasiones anteriores han alertado del irrespeto de las medidas cautelares interpuestas a favor de los pueblos Telire de Térraba y Bribri de Salitre por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH 2016), así como tribunales parcializados y la policía (Fuerza Pública) como el principal agresor.

La Coordinadora de Lucha Sur Sur (CLSS) es un prestigioso organismo de larga trayectoria en las luchas y la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y campesinos del sur del país.

Otras formas de irrespeto que refieren son: la insistencia del gobierno para imponer a los pueblos indígenas una figura no reconocida de gobierno, con funcionarios dóciles a las decisiones estatales y de los terratenientes y desleales con sus propios pueblos, reiterando el proyecto colonialista para anular sus formas ancestrales de autogobierno, organización social, política y su cosmogonía.

La clase política costarricense y los terratenientes usurpadores insiste en la colonización, han señalado los pueblos originarios en reiteradas ocasiones, proyecto que incluye la desaparición de la cultura, de los pueblos como pueblos, de los territorios y las leyes específicas que aunque de débil aplicación, son el marco jurídico para la protección de los derechos humanos, la cosmogonía y las tierras de los pueblos originarios costarricenses.

Con una contundente afirmación señalan que “El Estado de Costa Rica no ha tenido la voluntad política para garantizar la vida e integridad de las personas de los Pueblos Originarios; prueba de ello, son los asesinatos por razones políticas de Sergio Rojas Ortiz, Uniwak del Pueblo Bribri de Salitre (18.03.2019) y de Jerhy Rivera Rivera del Pueblo Brörán de Térraba (24.02.2020)

“Dos asesinatos en menos de un año. Hermanos que fueron asesinados defendiendo sus territorios y Pueblos” destaca la CLSS, ambos crímenes permanecen en la impunidad.

El reciente Informe de agresiones y violaciones a los Derechos Humanos contra los pueblos originarios en la Zona Sur de Costa Rica, Enero – Diciembre 2020 elaborado por esta Coordinadora, documenta que ese año fueron amenazadas de muerte 14 personas líderes y lideresas de los Pueblos Originarios de la Zona Sur del país, así como 2 defensores de los derechos humanos de estos Pueblos.

Da cuenta este Informe de que registraron 86 incidentes de seguridad contra estos Pueblos durante el 2020, que se expresaron en 27 tipos de agresiones, de las cuáles el principal actor en agredir y atentar contra los derechos humanos de los Pueblos Originarios fue la Fuerza Pública.

“Todas las agresiones y violaciones se mantienen hasta el día de hoy en la impunidad” lamentan los dirigentes de la Coordinadora que también integran los Consejo autónomos de los indígenas.

Denuncian la complicidad del Poder Judicial y las autoridades del Gobierno en la ocupación ilegal de sus territorios en la zona sur donde “se mantiene una ocupación ilegal de un 40% de esos territorios por parte de personas no indígenas, ocupación que en algunos Territorios alcanza hasta un 75%” una irregularidad que se prolonga sin fin.

“Estado de Costa Rica no ha cumplido con sus obligaciones de entregar la totalidad de los Territorios a estos Pueblos y esta deuda histórica no ha sido saldada por el actual gobierno” le recordaron al presidente Alvarado que hizo alarde de los resultados de las culturas ancestrales en el cuidado del Planeta mientras su gobierno no ha tenido la voluntad de devolver un solo metro de las tierras usurpadas.

Sobre la recuperación de tierras dicen, “debemos resaltar que el Plan de Recuperación de Territorios Indígenas (PRTI); iniciativa Estatal que inició en el 2017, hasta el momento no ha logrado devolver ni un solo terreno a estos Pueblos. Las fincas que esta Administración dice que "devolvió", se tratan de dos terrenos ubicados en el Territorio Bribri de Salitre, que ya habían sido recuperados por el Pueblo Bribri de Salitre y que además, contrario a lo que este Pueblo solicitaba, los terrenos fueron entregados a la Asociación de Desarrollo Indígena, organización considerada como Estatal por el Concejo Ditsö Iriria Ajkönuk Wakpa, organización propia y autogobierno de este Pueblo Originario”, acto considerado como una flagrante violación de los derechos y la cultura de este pueblo originario.

Pero además, remarcan, el gobierno “de Carlos Alvarado, a través del Instituto de Desarrollo Rural (INDER), entidad encargada del PRTI, anunció el año anterior (2020) que dicho plan tendría un atraso mínimo de 3 años.

El Estado de Costa Rica no ha sido capaz de devolver los terrenos priorizados por las organizaciones propias de varios Pueblos Originarios de la zona sur; en Salitre se priorizaron 8 terrenos desde el 2014, en Cabagra 13 desde el 2016 y en Térraba 17 desde el 2019.

Durante el 2020 y 2021 se han dado cuatro resoluciones judiciales en las que se ordenaba el desalojo de personas del Pueblo Cabécar de China Kichá (3 resoluciones) y del Pueblo Naso Brörán de Térraba (1 resolución) legítimos dueños de la tierras y a favor de personas no indígenas en condición de usurpadores. Fallos que fueron apelados en tiempo y forma; mientras que “tres de ellos todavía representan un peligro y una amenaza de desalojo judicial para estos Pueblos” señala la Coordinadora.

PAGO DE SERVIDIOS AMBIENTALES CON QUE ALARDEÓ ALVARADO EN LA COP26

“Sobre el Programa de Pago de Servicios Ambientales, omite decir el presidente Carlos Alvarado, que los mismos son gestionados y administrados por las Asociaciones de Desarrollo Indígenas, estructura que para las organizaciones propias de los Pueblos Originarios que participan en la Coordinadora de Lucha Sur Sur, son instancias institucionales o estatales y además impuestas” desconociendo a los verdaderos gobiernos de los territorios indígenas.

“Tampoco señala Alvarado los muchos casos en los que se encuentran denunciadas y en procesos judiciales en marcha, algunas de estas ADI, no todas, por el manejo irregular de los fondos provenientes de PSA y la poca participación real de las comunidades y propietarias/os de estos bosques, en las decisiones y beneficios económicos” lamentaron.

EL ESTADO OBLIGADO A GARANTIZAR LA VIDA E INTEGRIDAD PERSONAL

Lejos de la COP 26 de Glasgow, donde Alvarado expuso como logro propio el cuidado de los bosques y su manejo, las autoridades indígenas recordaron al Mandatario, que “desde los territorios en resistencia compartimos un par de mensajes al respecto y le recordamos al Estado de Costa Rica su obligación de garantizar la vida e integridad personal y territorial de los Pueblos Originarios.

“Que seamos los guardianes de los bosques nos ha costado dos asesinatos de defensores de nuestros derechos como Pueblos Originarios, muchas personas más no podemos ni siquiera dormir tranquilas con nuestras familias por las amenazas de los terratenientes; somos guardianes pero tenemos a los poderes del Estado en contra de nuestros derechos.”

“No se vale que el mundo escuche estas mentiras del presidente Carlos Alvarado, ya que nuestras luchas son muy desiguales y nosotras como mujeres indígenas sufrimos toda clase de atropellos por seguir acompañando y conservando a nuestra madre tierra para evitar que las empresas transnacionales con sus proyectos extractivos la sigan matando”, señalan las mujeres.

“Nuestra lucha continuará por defender nuestras tierras que son un todo: Bosques, Agua, Aire, Espiritualidad, Cultura y Autonomía; aunque nos tengan amenazadas y aunque el presidente Alvarado mienta en los foros internacionales”.

Las acciones de recuperación de tierras por parte de los pueblos indígenas del Sur costarricense, en su mayoría son recuperaciones de mujeres jefas de hogar, agricultoras y guardianas de los bosques y de la cultura aborigen que sufren agresiones constantes de intrusos que las atacan con machetes y cuchillos, con armas de fuego y combustible que usan para incendiar sus hogares y cosechas.

Desde la Recuperación Crun Shurin del pueblo Naso-Brörán de Térraba

Nuestra cosmogonía es vivir en equilibrio con el bosque y la tierra. Lesner Figueroa recuperador Bribri del clan Tuádiwak del pueblo Bribri de Salitre.

Lesner Figueroa intenta explicar al presidente Alvarado de qué se trata la cosmogonía de los pueblos ancestrales en su relación con el planeta y todos los elementos, para evitar que el cuidado de la naturaleza en los territorios ancestrales también lo conviertan en un negocio.

"Nosotros no somos guardianes de nuestras tierras, nosotros somos parte de la tierra y la cuidamos de forma innata, natural. Ella nos cuida y nosotros la cuidamos, para nosotros el bosque es un ser vivo como cualquier otro elemento que compone esta tierra”.

“Debemos vivir en un equilibrio que es parte de nuestra esencia como pueblos originarios, no necesitamos dinero para cuidar nuestros bosques y tierras, porque a la hora de que se ofrece dinero por cuidar nuestros bosques y tierra, se pierde el sentido de vivir en equilibrio y se cuida solo por dinero. Nuestra cosmogonía dice como debemos vivir con nuestro bosque y tierra, el hacerlo pagado distorsiona esa forma de hacerlo.”

"El Presidente dice que reconoce que cuidamos los bosques, no deberían haber muertos por defender la tierra, ni siquiera deberíamos estar en esta lucha".