El Ejército de Costa Rica en el siglo XIX fue parte institucional de la estructura del Estado, usual en la época, y esencial en la mayoría de los Estados. Los oficiales del Ejército en el siglo XIX eran parte de los grupos políticamente dominantes y el Ejército respondía a sus intereses, lo que se evidencia en la cantidad de conflictos políticos militares ocurridos entre 1835 y 1870, muchos de ellos originados en las estructuras militares o con el apoyo de ellas.

Capítulo especial del Ejército Nacional y de su oficialidad es la Campaña Nacional contra los filibusteros norteamericanos en la defensa del país y de la población de ser anexados y sometidos a la esclavitud sureña de los intereses que representaba la horda filibustera.

Capítulo oscuro del Ejército fue el asesinato de los héroes de la Guerra Nacional Juan Rafael Mora y el General José María Cañas, evento que marcó su debilitamiento institucional.

El Gobierno de Jesús Jiménez Zamora, que fortaleció la enseñanza primaria al declararla obligatoria, gratuita y costeada por el Estado, también sometió a la oficialidad militar al mando político civil del Estado. Meses después el Gobierno del General Tomás Guardia Gutiérrez, con el Código Militar reguló mejor esta institución y aseguró en ella el dominio político civil.

El General Guardia en 1878 desaplicó la pena de muerte y en 1882 declaró inviolable la vida, acabando con la institución de la pena de muerte en el país. La razón de esto, aparte de valores filosóficos que pudieron inspirarle, fue el fusilamiento de Mora y Cañas, sobre todo porque él había luchado contra los filibusteros bajo las órdenes de Cañas a quien admirada y cuyo asesinato le había causado profundo dolor.

En los gobiernos liberales de Bernardo Soto y de Prospero Fernández los Secretarios de Instrucción Pública fortalecieron la educación, especialmente con la Reforma de don Mauro Fernández, donde el presupuesto militar no creció sustantivamente, y se impulsó más una vida democrática de ejercicio de derechos ciudadanos que culminó con el desarrollo de los partidos políticos a partir de 1890.

En 1906 fueron eliminados del Escudo Nacional los símbolos militares que este tenía, acentuando de manera discreta el repudio al militarismo.

Durante la Dictadura de los Tinoco, 1917-1919, el Ejército fue fortalecido pero a su caída de nuevo se controló el gasto militar. Durante la década del 40 el Ejército era una institución debilitada.

Los sucesos de la Guerra Civil de 1948 culminaron en la decisión de abolir el Ejército como institución permanente, lo que adorna la democracia costarricense desde entonces e inspira el alma de los costarricenses de rechazar actitudes y prácticas militaristas.

¿A quién se le debe el mérito de la abolición del ejército? ¿A Edgar Cardona Quirós, a Fernando Lara Bustamante o a José Figueres Ferrer? Lo comentaré en otra ocasión. Por ahora, con relación al 1 de diciembre que se conmemora dicha abolición, a José Figueres, quien en ejercicio del mando que tenía simbolizó dicha abolición y con ello la de su propio Ejército, con el que participó en la guerra civil.

De hecho Figueres abolió dos ejércitos, el del Estado y el suyo, el Ejército de Liberación Nacional, que no sobrevivió la guerra civil.