“Tal como están las cosas,  sí habrá segunda ronda porque no hay ningún candidato que tenga el 40% en este momento; todos están en un mínimo”, subrayó el especialista, basado en los datos que arroja la última encuesta de Unimer, publicada el domingo anterior por el diario La Nación.

Según este sondeo, el candidato del Frente Amplio, José María Villalta, encabeza las intenciones de voto con un 22%, seguido por Johnny Araya del PLN y Otto Guevara del Movimiento Libertario con un 19% cada uno.

La encuesta de Unimer –según el politólogo- no solo es demostrativa de que hay un adelanto del candidato Villalta y una estrepitosa caída de Araya, sino de que no hay nada definido.

Perfil bajo

Carranza, quien es investigador del Observatorio de la Coyuntura de la Escuela de Sociología de la ONU, afirma que el desplome de Araya es atribuible a una estrategia electoral errada “de perfil bajo”, entre otros factores.

Al candidato oficialista “le  falta  presencia en los diferentes medios de comunicación” al PLN, por primera vez, le falta presencia organizativa, agregó.

“A estos factores, se suman la ausencia de rumbo definido del actual gobierno y la falta de un programa de gobierno por parte del candidato que haya sido de alcance para el conjunto de la población, así como los temas relacionados con la ética que se discuten en este momento”, explicó Carranza.

Otro factor que influye, a juicio del politólogo, es que en el inconsciente del costarricense subyace la idea de la alternabilidad en el poder, algo que podría estar pesando después de dos gobiernos seguidos del PLN.

En el caso de Villalta, el especialista afirma que su labor como parlamentario de peso, como persona de opinión en la palestra pública, es reconocida por la comunidad y ha llegado a una parte del sector joven que considera que hay que hacer cambios.

Además, el país tiene deudas por resolver, de manera que para ciertos grupos Villalta aparece como una opción para canalizar su descontento.

“El hecho de que las fuerzas políticas que muestran un avance son las que se perciben como más hacia la izquierda –caso de Villalta- o hacia la derecha –caso de Guevara-, se puede considerar apenas como una “especie de polarización relativa”, según Carranza. “Posiblemente esas dos fuerzas van a tener mucho peso, pero posiblemente también el PLN va a recuperar algo de su peso histórico”.

Carranza consideró además, que el día de las elecciones sacará la diferencia en votos el partido que trabaje para tener gente en cada mesa electoral y quien mueva hasta la última persona de cada distrito, porque “la encuesta  es la encuesta de urna, es la encuesta de organización que se hace el día de las elecciones”.