De ser verdad este dato y tomando en cuenta que en la Asamblea Legislativa hay cuatro más haciendo fila (Singapur, Perú, Colombia y Europa) el país podría contar con 48 acuerdos comerciales de esta índole.

En los últimos meses, varios sectores han manifestado su disconformidad con tanta negociación de tanto tratado. Así algunas organizaciones empresariales, por ejemplo, se quejan de los tratados con Singapur y Perú. La Cámara de la industria alimentaria (CACIA) dice que no son necesarios más acuerdos de este tipo y los industriales insisten en que el TLC con Colombia no debe aplicarse a varios productos sensibles. Pero además señalan que la firma de nuevos tratados comerciales forma parte de una estrategia de política de cara a las elecciones del puesto de dirección de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Es decir, ni entre aquellos (los empresarios) que han abogado por un modelo regido por el libre comercio, están de acuerdo con la dirección de la política actual. Señalan que es necesario analizar cuál ha sido el efecto real de estos tratados antes de seguir firmando más acuerdos de este tipo. Se olvidan de que cuando el libre comercio inicia, no se le puede frenar y es cada vez más voraz. Las amenazas de algunas empresas (recordamos a la petrolera Harken) por no recibir los privilegios (léase irrespetar la legislación nacional) son un buen ejemplo de esta voracidad. Es sabido que con cada tratado viene más liberalización, ya que el último acuerdo negociado es el piso para el próximo.

Trataditis y plataformas políticas

Este frenesí por el libre comercio, no solo se evidencia con la trataditis aguda que aqueja la política de comercio exterior nacional, sino también queda demostrado con la decisión de la Presidenta Chinchilla de promover la candidatura de Anabel González para la dirección de la OMC.

Resolución que no fue solo una declaración de apoyo de la Presidenta a la titular del Ministerio de Comercio Exterior, sino, que va más lejos: fue declarada de interés público mediante el decreto ejecutivo N°37478-MP de fecha 18 de diciembre del 2012, publicado en el Alcance número 6 de La Gaceta del pasado 11 de enero del año en curso y no es sino hasta el 14 de enero pasado, cuando Chinchilla junto con su ministro de Comunicación, Señor Francisco Chacón emiten declaraciones al respecto.

Recordemos que con esta declaratoria de interés público, permiten usar fondos públicos para promover un interés particular. De igual forma, todo aquel donante privado que apoye económicamente esta campaña, según lo manifestó Mónica Araya de CADEXCO, se les exonerará del pago de impuestos. Incluso, toda institución pública “debe” apoyar con recursos la candidatura de González. Probablemente dejando de hacer algunas tareas planificadas dentro de los planes de trabajo de estas instituciones, al mismo tiempo sometidas a medidas de austeridad y recorte que supuestamente existen. Es necesario mencionar que ya se ha interpuesto un recurso de amparo contra ese decreto por el nuevo destino de los fondos públicos.

¿Gana el país? Decimos que no, porque contaremos con menos fondos públicos para dedicarlos a obras de bienestar social o para el quehacer cotidiano de cualquier ministerio o institución. Desde la Presidencia, seguramente diría que sí gana el país a largo plazo, obteniendo según ella mayor renombre y así llegará supuestamente más inversión extranjera. Entiéndase maquilas -de ropa o tecnología- para que haya supuestamente más empleo (sin algunos de los derechos laborales fundamentales y estando la organización sindical prohibida).

 En su agenda: más comercio, privatización y mentiras

Es interesante e importante leer el decreto 37478-MP como una apología al modelo de desarrollo basado en el libre comercio y naturalmente de la OMC. Decimos que es interesante porque se dice que la OMC está para “contribuir a que el comercio fluya con la mayor libertad posible y que administra los tratados comerciales internacionales buscando un sistema de comercio internacional basado en la multilateralidad”. Pero en la práctica, la política de comercio exterior nacional está lejos de contribuir a la creación de un sistema multilateral ya que se basa en la bilateralidad. Para países como Costa Rica, la OMC hoy en día no es una institución protagónica como lo fue en el pasado. Aún así, dirigir esta organización dejara sus beneficios políticos a quien lo haga y no al país.

En el decreto no esperábamos un análisis del libre comercio, ni de la misma OMC. Es un decreto hecho para promover una candidatura no más (intereses personales porque nunca hubo un debate para hacerlo un asunto nacional). Y no podíamos esperar otra cosa más, puesto que la Presidenta Chinchilla, viene de Liberación Nacional, un partido neoliberal. Aún así, es bueno indicar una vez más, que este modelo del libre comercio es excluyente y genera impactos negativos, aunque su publicidad diga lo contrario. (ver artículo de COECOCEIBA sobre los impactos en la soberanía alimentaria por ejemplo).

En materia ambiental, este tipo de agenda promueve los “buenos negocios” para unos pocos: minería, siembra de transgénicos, comercio de plaguicidas, biopiratería, falsas soluciones frente al cambio climático, mercados de carbono, entre otros. Hace además, promesas que no cumple (como la de los BMW para obreros del expresidente Arias) y violentando los Derechos Humanos. Otra cosa grave es que expone al país a demandas millonarias de toda aquella transnacional que sienta que sus ganancias no le son garantizadas.

La agenda del gobierno parece centrarse solamente en gastar fondos públicos en los viajes de ida y vuelta del personal del COMEX por todo el mundo. Gobierno que también paga viajes de la Presidenta como el que acaba de hacer a Davos para hablar con la élite mundial (léase transnacionales y algunos gobiernos más enriquecidos) para promover la candidatura de González.

Señalamos que son muchos recursos para una candidatura que, según su misma protagonista, tiene pocas probabilidades de ser exitosa. Nos parece un irrespeto en momentos en que se plantea una agenda de recorte presupuestario aludiendo a la crisis económica internacional. Pero además sabiendo que no vale la pena tanto gasto público para promover una candidatura que favorece un modelo que ha dividido al país.

Le hemos preguntado a la Presidenta, a su Ministro de la Presidencia y a la Procuraduría de la Ética cuanto se gastará y de donde saldrán esos recursos. Ya conocemos que los decretos de interés público y nacional, solo sirven para crear privilegios para algunos pocos y mucho daño al país. Oscar Arias dio un buen ejemplo y Liberación Nacional lo demuestra en su forma autoritaria de gobernar.

- 1Dato expuesto en la Facultad de Agroalimentarias de la Universidad de Costa Rica en el mes de octubre del 2011 como parte de la conferencia “TLC Costa Rica-China: oportunidades y desafíos para el sector agroalimentario”.