Las carreteras que generan energía renovable son parte de una nueva tendencia global. En Holanda están implementando un sistema de recolección de energía limpia con un modelo de vías pavimentado con paneles solares con recubrimiento de vidrio. Pasados seis meses de prueba, los ingenieros reportan un desempeño mejor de lo esperado: 70 metros de carril bici están generando 3000 kWh, suficiente energía para alimentar una pequeña vivienda durante un año.

“Si trasladamos la prueba a un ejercicio anual podríamos esperar más de 70Wh generador por metro cuadrado al año”, dice Sten de Wit. Imaginad el potencial si todas las carreteras fuesen paneles solares. En España y países del mediterráneo el rendimiento sería fabuloso. Los paneles solares empleados en el carril bici son capas intercaladas de vidrio, caucho de silicona y cemento.

Un reporte de Energía Limpia XXI indica que son los suficientemente resistentes como para soportar el paso de camiones de bomberos de 12 toneladas sin sufrir ningún deterioro. Cada panel se conecta individualmente a los contadores inteligentes que optimizan su producción y transfieren su energía a la red eléctrica o el alumbrado público.

Recientemente Francia también ha anunciado la construcción de mil kilómetros de carretera solar. Este importante proyecto coordinado por el Instituto de la Energía Solar de Francia y la Agencia de Energía y Medio Ambiente se desarrollará en los próximos cinco años y tendrá un importante impacto en la reducción de toneladas de emisiones de gases contaminantes.

España prohíbe el uso de paneles solares domésticos

La gran mayoría de instalaciones de autoconsumo eléctrico en España se pueden convertir en ilegales después de la aprobación –en abril- de la nueva normativa sobre generación eléctrica.

Es normativa que aprobó el Gobierno de Rajoy, y las instalaciones anteriores a su entrada en vigor que no sean adaptadas a la misma, serán prácticamente ilegales y podrán ser sancionadas, según informa Greenpeace, que ha iniciado una recogida de firmas en ese país.

En un comunicado, la organización ecologista afirma que “el Gobierno del PP parece decidido a proteger los intereses de Iberdrola y las grandes eléctricas con la normativa de autoconsumo.

Impide, además, la democratización de la energía y no se enfrenta al cambio climático”.

La organización indica que el Ministerio de Industria “ni siquiera ha detallado cómo cumplir con las complejas exigencias técnicas requeridas para modificar las instalaciones.

¡Hace imposible cumplir con las obligaciones que él mismo ha establecido!”.

Greenpeace ha iniciado una recogida de firmas para solicitar que el Consejo de Ministros “acuerde una ampliación del plazo, por lo menos hasta final de año, para que estos autoconsumidores no se vean ilegalizados y expuestos a multas multimillonarias a causa de la inactividad del Ministerio de Industria”, unas sanciones de entre 6 millones y 60 millones de euros.

En la carta dirigida a Rajoy, Greenpeace escribe: “En el país del sol, no tiene ningún sentido poner trabas a que la ciudadanía pueda producir su propia electricidad, con una fuente que es renovable, abundante y barata y que además podría reducir nuestra dependencia energética, generar energía de forma sostenible y descentralizada y fomentar la economía ciudadana”.