El mandatario desmintió versiones en el sentido de que la Presidencia impulsa un proyecto de ley para promover tales aumentos. "Ese proyecto de ley que entiendo es un borrador no fue autorizado por mí, ni cuenta con mi apoyo. No cuenta tampoco con el apoyo del gobierno, ni es algo que yo pueda, en buena conciencia, presentar ante la Asamblea Legislativa como parte de un debate necesario sobre empleo público. De ninguna manera", puntualizó.

Hacer tal cosa resultaría "desorientador" en momentos en que los costarricenses se quejan por los salarios bajos, resultado de la baja inflación, agregó Solís.

Algunos medios de prensa atribuyeron al gobierno fraguar este proyecto de ley, el cual aumentaria el salario del presidente de 5 a 7,7 millones de colones; el de los ministros de 2,6 a 4,9 millones y el de los idputados de 2,6 a 4,9 millones, mientras que reduciría el de los magistrados y algunos otras funcionarios públicos.

El presidente Solís afirmó que no conoce el texto y calificó como "muy sospechoso" que se estén dando este tipo de situaciones en tiempo de campaña electoral.

Al parecer el texto ha sido discutido en el marco de las negociaciones para un proyecto de ordenamiento del empleo público, pero "no ha salido de Casa Presidencial" ni cuenta con su apoyo, insistió el presidente.