La decisión del Concejo Municipal también señala que de manera inmediata se iniciarán los estudios hidrogeológicos que comprueben o descarten la evidencia que demostraron análisis de laboratorio sobre la presencia de agrotóxicos en las fuentes de agua potable de este cantón. En concreto se demostró la presencia de bromacil, diuron y terbacil en concentraciones peligrosas para la salud humana.

La moratoria acordada contempla cesar por cinco años el otorgamiento de permisos, autorizaciones municipales y certificados de uso para la construcción e instalación de fincas piñeras en el cantón de Los Chiles; así como la gestión con las entidades competentes para realizar estudios del impacto socioambiental acumulado de las plantaciones existentes, datos necesarios para definir si es ambientalmente sostenible la expansión del monocultivo que avanza en la Zona Norte de nuestro país.

La expansión piñera ha provocado graves daños a la biodiversidad del país. El Informe del Estado de la Nación 2012 menciona cómo los cultivos de piña “causan problemas directos, por su descomposición, e indirectos, por la aplicación de herbicidas quemantes, como paraquat, para desecar el rastrojo.

Los impactos negativos sobre áreas aledañas a las plantaciones han provocado en el rastrojo de la piña la proliferación la mosca del establo (Stomoxyscalcitrans), que ocasiona graves daños a la ganadería en áreas aledañas a las plantaciones, de acuerdo a lo que señala el Informa del Estado de la Nación 2012.

Por productores agropecuarios de ganado vacuno de carne y lácteos, se han quejado reiteradas veces ante las autoridades pertinentes con estudios sobre las graves afectaciones que está teniendo el sector como consecuencia de las malas prácticas del cultivo extensivo de la piña en esta región.

La semana pasada, un estudio de laboratorio realizado por la empresa piñera Agroindustrial La Lydia demostró la presencia de los agroquímicos bromacil, diuron y terbacil en cursos de agua de la zona de Pital de San Carlos. Los resultados de estos análisis fueron presentados por la propia piñera al Tribunal Ambiental Administrativo (TAA).

La declaración de moratoria fue promovida por vecinos, vecinas y productores agropecuarios de las comunidades afectadas, organizaciones ecologistas y sociales, representantes sindicales y legisladores del Frente Amplio.

El Concejo Municipal adelantó que a partir de este momento, se continuará trabajando en la búsqueda de soluciones frente a las problemáticas socioambientales y laborales asociadas a la expansión intensiva y extensiva del monocultivo de la piña en Costa Rica.

Para el diputado Edgardo Araya Sibaja, esta moratoria local es un triunfo de los distintos actores sociales, que desde hace años vienen advirtiendo sobre los efectos nocivos de los agroquímicos en la salud humana y el ambiente.

“A las voces de todas estas personas, señaló Araya, se sumaron hace poco estudios científicos pagados por una empresa piñera que pusieron en evidencia que el agua está contaminada por agroquímicos, y que el problema es de carácter estructural, es decir no es una sola piñera la que contamina, es toda la actividad”, señaló.

Otras graves afectaciones en varias comunidades por este cultivo y su expansión denunciadas por los vecinos son los rocíos con agroquímicos que caen sobre centros educativos afectando de manera directa a las y los estudiantes de escuelas y colegios, fuertes olores que les producen afectaciones a su salud y la proliferación de la mosca Stomoxyscalcitrans.

En la Zona Norte, desde el 2010, las autoridades realizan un monitorio de diferentes problemas asociados al cultivo de la piña y la manera en la que se está afectando negativamente la zona de protección del humedal Caño Negro.