CFK destacó la "doctrina de la América del Sur" y dijo que en la región "las resoluciones se toman por unanimidad cuando hay conflictividad", lo que "ayuda a la solución" de las controversias.

"Queremos que se repiense la lógica del Consejo de Seguridad", manifestó Cristina, y sostuvo que el funcionamiento del organismo responde a la época de la Guerra Fría. "Hay una nueva realidad, nuevos problemas", expresó, y cuestionó el derecho de veto que tienen los miembros permanentes del Consejo de Seguridad porque afecta "la resolución de conflictos". Añadió que cuando la Asamblea General de Naciones Unidas emite una resolución "no estamos ante opiniones discordantes" y pidió que todos los países miembro respeten esas disposiciones.

En otro tramo del discurso, llamó a "establecer regulaciones globales para asegurar las soberanías de los países y la defensa de la vida privada de los ciudadanos, antes hechos de público conocimiento". "Podemos vivir en la diversidad y esas ideas diferentes no nos transforman en enemigos", concluyó la jefa de Estado.

Más temprano, poco después de que Cristina diera por abierto el debate sobre la "Cooperación de las Naciones Unidas con organizaciones regionales y subregionales en el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales", el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon llamó a los países participantes a "aprovechar las fortalezas colectivas". Además, exhortó a sellar "alianzas más flexibles y más innovadoras" entre la ONU y los organismos regionales, con la convicción de que "sólo por la vía de la cooperación se llegará a tener un mundo más pacífico".

Por su parte, la canciller de Perú, Eda Rivas Franchini, abogó por "fomentar la confianza" entre la ONU y los organismos regionales para la solución de conflictos en los países y llamó a construir una mayor "integración" basada en el "respeto al derecho internacional". Rivas Franchini habló ante el Consejo de Seguridad en su carácter de presidenta pro témpore del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores de Unasur. "Los sudamericanos creemos en soluciones intrarregionales propias en primera instancia", advirtió la ministra, quien consideró "auspicioso para América latina y Unasur" que "por primera vez" ese grupo regional pueda participar del Consejo de Seguridad, que hasta septiembre será presidido por la Argentina.

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, en su rol de presidente de la Celac, renovó "el compromiso" de los países miembros "con el multilateralismo". En la primera presentación de la Celac ante el Consejo de Seguridad, el ministro cubano consideró necesario "fortalecer la perspectiva estratégica integral y unificada" para "lograr la estabilidad a largo plazo" y para "prevenir conflictos".

El funcionario destacó que la región "es una zona de paz y libre de armas nucleares" e hizo hincapié en alcanzar una posición compartida a la hora de tomar decisiones de importancia global. "En temas trascendentales de la agenda internacional la Celac tiene posiciones unánimes, como el legítimo reclamo de Argentina en la disputa de soberanía de las Islas Malvinas y en el llamado al desarme nuclear", dijo el canciller cubano, al recordar el 68° aniversario del lanzamiento de la bomba atómica en Hiroshima, que se cumple hoy.