Un tribunal de apelación dio razón a la Fiscalía en el sentido de que el tribunal de primera instancia “hizo una errónea valoración de la prueba” presentada por la parte acusadora en durante el debate oral que se desarrolló entre diciembre y enero.

En consecuencia, el tribunal de apelación está ordenando un nuevo debate, cuya fecha será definida en los próximos días, señaló Gamboa.

El asesinato de Jairo Mora, un ambientalista de 26 años que se dedicaba al cuidado de tortugas marinas en playa Moín, en la provincia de Limón, causó indignación en diferentes sectores del país que demandaron al gobierno acciones para proteger a los activistas del medio ambiente.

Mora, quien trabajaba desde hacía varios años con la organización ambientalista Widecast, había entrado en conflicto con grupos delictivos que, de manera ilegal, saquean los nidos de las tortugas en la playa con fines comerciales.

La madrugada del 30 de mayo de 2013 Mora salió en compañía de cuatro cooperantes extranjeras a efectuar una inspección en la playa, donde fueron interceptados por sus atacantes.

Mora recibió un golpe en la cabeza que lo dejó inconsciente, tras lo cual fue amarrado por las manos a un vehículo y arrastrado sobre la arena boca abajo, lo que le provocó la muerte por asfixia. Las mujeres fueron violadas.

Dos meses más tarde, la Policía decomisó a los sospechosos teléfonos celulares y prendas de vestir que habían pertenecido a las víctimas.

Sin embargo, el tribunal que dirigió el primer juicio estimó que la Fiscalía y la Policía Judicial incurrieron en graves errores en el manejo de las pruebas y otras formalidades procesales que hicieron imposible demostrar la culpabilidad de los sospechosos.

"Respetamos la opinión del tribunal pero no la compartimos, y el tribunal (de apelación) nos está dando la razón", manifestó el fiscal adjunto.