Con más de 200 kilómetros por hora, el ciclón, que continúa su paso sobre Bahamas, ha vuelto a recuperar la peligrosa categoría 4, que se espera mantenga a su llegada, en las próximas horas, a la costa este estadounidense, según el último parte del Centro Nacional de Huracanes (CNH) en Miami.

También Georgia y Carolina del Norte y del Sur se preparan para la llegada en la tarde del jueves de lo que podría ser el primer gran huracán, de categoría 3 o hasta 4, que toca tierra en Estados Unidos en una década. En total, más de dos millones de personas están en zonas que se ha ordenado evacuar.

El masivo éxodo al interior en estos Estados ha provocado algunos atascos y que muchas gasolineras y tiendas de comestibles se hayan quedado sin suministros. Matthew ha provocado también la cancelación de más de 1.500 vuelos este jueves, según las estadísticas del portal FlightAware.

Solo en Florida, 1,5 millones de residentes están bajo orden de evacuación en 12 condados. Scott ha activado a 2.500 miembros de la Guardia Nacional para atender emergencias y ayudar en los preparativos ante un huracán potencialmente devastador que ya ha causado estragos en Cuba y Haití.

No hay excusas, hay que irse. El tiempo se agota y esto va a tener un impacto directo. La tormenta os va a matar”, urgió el gobernador en varias comparecencias públicas a lo largo de la mañana del jueves.
Nikki Haley, la gobernadora de Carolina del Sur, otro de los Estados que espera espera ser impactado por Matthew, también instó a los residentes a seguir las instrucciones y marcharse de las zonas en peligro. Se estima que un millón de personas viven en las áreas costeras de Charleston y Beaufort que se ha recomendado evacuar, aunque por el momento solo 175.000 han hecho caso. “No es suficiente”, advirtió Haley.

“Queremos que todo el mundo se tome esto en serio”, subrayó la gobernadora, que recordó que las personas que se resistan a abandonar sus hogares podrían quedarse aisladas. “Las gasolineras cerrarán al mediodía”, así que no “no tendrán acceso ni a gasolina, farmacias o alimentos”, advirtió a los reticentes. Carolina del Sur ha dispuesto más de un centenar de autobuses para trasladar a los que no tengan medio de transporte propio y ya ha abierto 38 refugios temporales, agregó.

Mientras, el gobernador de Georgia, Nathan Deal, ha ordenado la evacuación obligatoria de más de medio millón de personas, que hasta ahora era voluntaria. Hacía 17 años que no se instaba a una evacuación por huracán en la costa de este Estado, según la agencia AP.

De acuerdo con el último parte del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Miami, el ojo de Matthew se encuentra en estos momentos sobre Bahamas y se moverá “muy cerca de la costa este de la península de Florida” durante la noche del jueves y el viernes. Ha recuperado la categoría 4, con vientos de entre 210 y 249 kilómetros por hora.

El aviso de huracán, que significa que las áreas designadas pueden sufrir condiciones de huracán aunque este no haya llegado aún, rige ya para las regiones estadounidenses desde el norte de Golden Beach, en Florida, hasta Edisto Beach, en Carolina del Sur, a unos 80 kilómetros de la turística Charleston.

Haití es por el momento el país donde más víctimas mortales ha dejado Mattehw. El ministro del Interior, François Anick Joseph, confirmó la muerte de 108 personas, aunque Reuters aumentó la cifra hasta 136 en base a recuentos efectuados por las autoridades locales en las zonas del sur más afectadas. A ellos se suman otros cuatro fallecidos en República Dominicana.

El presidente interino de Haití, Jocelerme Privert, afirmó, tras visitar el sur, que la situación es "muy grave" y que su país necesitará de la ayuda internacional para reparar los daños, aunque de manera oficial todavía no se ha decretado el estado de catástrofe, informa Efe. Se espera que el número de víctimas y damnificados —más de 21.000 personas fueron evacuadas en las últimas horas— siga aumentando conforme se tenga acceso a las zonas más afectadas por el dañino huracán, que según Naciones Unidas ha provocado ya en este empobrecido país la mayor crisis humanitaria desde el terremoto de 2010.

Matthew amenaza además la precaria estabilidad política de Haití, al haber obligado a aplazar de nuevo las elecciones generales fijadas para este domingo. “Por ahora no podemos garantizar la distribución de los materiales (electorales) en todo el país”, explicó el presidente del Consejo Electoral Provisional (CEP), Leopord Berlanger. La semana próxima se fijará una nueva fecha para los comicios, adelantó.
En Cuba, la localidad de Baracoa ha quedado en ruinas y es una de las más dañadas, con al menos 749 viviendas afectadas por las inundaciones y más de 38.000 personas evacuadas.