La directora nacional de Cultura, Fresia Camacho, señaló, en la declaratoria de los Puntos de Cultura, que mediante este programa de fondos concursables el gobierno se propone "reconocer el protagonismo cultural de los colectivos y las comunidades", esta es la importancia que tiene el fondo.

Puntos de Cultura es un fondo administrado por la Dirección de Cultura del Ministerio de Cultura y Juventud (MCyJ), orientado a fortalecer y acompañar a organizaciones, redes, colectivos y otros espacios socioculturales vinculados con la promoción de la diversidad cultural, la economía social solidaria y la salvaguarda del patrimonio cultural y natural.

En su primera edición, 124 proyectos concursaron para ser uno de "Puntos de Cultura". De estos, 21 fueron seleccionados para recibir financiamiento en el período 2015-2016. Con esta iniciativaserán beneficiadas más de 140 mil personas, y uno de los criterios que planteó Camacho entre las prioridades fueron las iniciativas que involucran a las poblaciones socialmente más vulnerables.

La Asociación Voces Nuestras fue una de las organizaciones seleccionadas con el proyecto "Fortaleciendo las Iniciativas de Comunicación Comunitaria por el Derecho a la Comunicación". Gracias a esta propuesta, Voces Nuestras capacitará a 10 colectivos de diversas regiones del país en temas de comunicación participativa, derecho a la comunicación e incidencia para la comunicación.

Voces Nuestras ha sido protagonista en la formación de redes entre organizaciones sociales y comunitarias, en la lucha por el Derecho a la Comunicación y en la consolidación y coordinación de la Red de Medios e Iniciativas de Comunicación (RedMica) así como en el Proyecto de Ley Participativa de Radio y Televisión que se encuentra en etapa de promoción para ser presentada a la Asamblea Legislativa por el mecanismo de Iniciativa Popular.

Para la dirección de Cultura, este es un momento histórico que permite que se dé un acompañamiento a procesos culturales detectando necesidades y respondiendo a ellas. Este fondo concursable abre un espacio para el fotalecimiento de un tejido de colectividades que trabajan por el bien común, respetando la autonomía y la diversidad de cada una de las iniciativas.