El secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, conducirá el sorteo, a partir de las 16H00 GMT, y contará con la colaboración de ocho figuras del fútbol, una de cada uno de los países campeones del mundo, entre ellas el francés Zinedine Zidane, el italiano Fabio Cannavaro y el uruguayo Alcides Ghiggia.

El sorteo se realizará mediante la utilización de un complejo mecanismo diseñado para mantener a equipos del mismo continente lo más lejos posible, aunque está definido que habrá al menos dos equipos de Europa -que tiene 13 representantes- en algunas llaves.

La composición definitiva de los cuatro bombos para el sorteo del Mundial Brasil-2014 será develada a escasos minutos del inicio de la ceremonia. De momento, la presencia de las ocho selecciones que han sido campeonas del mundo podría generar más de un “Grupo de la Muerte”.

Brasil, cabeza del grupo A, podría enfrentar en un eventual “Grupo de la muerte” a Francia, su verdugo en el Mundial-1998, a Italia, Inglaterra, Holanda o Portugal.

Por ejemplo, en un ensayo de sorteo realizado el miércoles, el Grupo A lo componían Brasil, Francia, Italia y Australia, “un escenario probable que pone la piel de gallina”, reseñan medios brasileños.

El hecho es que ambas oncenas europeas (Francia e Italia) no son cabeza de serie y podrían caer en el bombo número dos, con los dos suramericanos no cabezas de serie, Chile y Ecuador, y los cinco africanos.

Además de Brasil, país sede, Argentina, Colombia y Uruguay son cabezas de serie, junto a España, Alemania, Bélgica y Suiza. Esta lista se estableció en función de su ranking mundial de fecha 17 de octubre, antes de las repescas.

La agencia AFP destacó que el sorteo determinará la suerte de “maratónicos viajes” que podrían enfrentar las selecciones en este país de tamaño continental, “donde un juego puede disputarse en un día de invierno austral al sur de Brasil y otro en el sofocante calor del noreste, a pleno sol”.

En el caso del anfitrión, se concentrará en Teresópolis (sureste), viajará una hora de avión hasta el frío Sao Paulo para el juego inaugural y luego a Fortaleza (noreste), donde el calor es sofocante y disputará su próximo juego. Luego, cierra la fase de grupos en Brasilia (centro-oeste), recorridos que llevarán más de 24 horas cada uno.