Informes recibidos por varias vías daban cuenta de que la policía panameña descargaba una fuerte represión contra la protesta pacífica de los indígenas y reportaron más heridos este lunes

La Mesa Indígena Nacional de Costa Rica lanzó un desesperado llamado al movimiento social costarricense para que se movilice exigiendo un alto a la violencia del gobierno de Ricardo Martinelli y expresó su más profunda condena a la represión que ha dejado varias decenas de heridos y un hermano indígena muerto, a través de un servicio de informaciones que difunde por redes sociales, donde pone de manifiesto la preocupación por la grave situación que enfrenta los Ngäbes Buglé.

El diario panameño La Estrella, informó que en la tarde de este lunes, la Policía Nacional disolvió la protesta pacífica en el poblado de Volcán, provincia de Chiriquí, donde la gente huía desesperada hacia su comarca alzando banderas blancas, mientras la policía descargaba su ataque incluso con armas de fuego.

El mismo diario también informó de que el Ministro de Seguridad, José Mulino, aceptó ante la prensa que la policía llevaba armas de fuego y las habían utilizado para disolver la protesta.

Mulino, se aferró primero a la versión de que “las unidades en las áreas de protestas en Chiriquí, solo portaban armas de represión”, es decir, “para el control de multitudes”, perdigones, gases.

Pero los periodistas le mostraron la foto de portada del diario, La Estrella, en la que un policía disparaba su arma de reglamento. Esta foto ayudó a confirmar las denuncias de los Ngöbes sobre el uso de armas letales durante la represión de las manifestaciones que mantienen desde el martes 31 de enero, contra concesiones mineras y a represas hidroeléctricas en la comarca Ngäbe Buglé, otorgadas por el gobierno de Martinell.

En Panamá, otras comunidades campesinas e indígenas así como sindicatos se van uniendo a la protesta de los Ngäbe Gublé y piden el cese de la represión.

El Sindicato de Trabajadores de la Industria del Banano, Agropecuaria y Empresas Afines (Sitraibana) de Changlinola, Bocas del Toro, iniciará hoy una huelga indefinida en apoyo a los indígenas de la Coordinadora por la Defensa de los Recursos Naturales y los Derechos del Pueblo Ngäbe-Buglé y Campesino.

Los sindicalistas exigen al Gobierno que atienda  a la coordinadora del pueblo Ngäbe Buglé, libere a los detenidos y cese la represión contra los manifestantes de la población indígena, señala un comunicado en el que se agrega que 5 mil obreros del sector bananero [4 mil 500 trabajadores de la Boca Frut Company y 500 obreros de la Cooperativa Bananera del Atlántico] participarán en la huelga.

Sitraibana responsabilizó al presidente panameño, Ricardo Martinelli, al ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, y al diputado Mario Miller por los disturbios ocurridos en el país.

Anuncian diálogo

El ministro de Gobierno, Jorge Ricardo Fábrega, viajó anoche a la provincia de Chiriquí para establecer contactos con los dirigentes Ngäbe Buglé y pidió la mediación de la Iglesia católica en las negociaciones, dice un comunicado de prensa de la Secretaría de Comunicación del Estado, que recordó además, que el Gobierno mantiene su disposición de comenzar un diálogo con la dirigencia indígena.

El comunicado resalta que la presencia de Fábrega en la zona de conflicto “es una nueva muestra de la disposición al diálogo del presidente Ricardo Martinelli”.

Sin embargo, el gobierno condicionó el diálogo al levantamiento de los cortes de vías y a que se terminen las protestas.

“Para propiciar el ambiente necesario para este diálogo el Gobierno insta a que se suspenda cualquier tipo de actos que afecten los derechos de terceras personas, evitando así las acciones policiales dirigidas a preservar la tranquilidad ciudadana”, dice el comunicado oficial.

En vigilia

Al cierre de esta edición, la información señalaba que los indígenas se mantendrían en vigilia toda la noche y que en varios lugares, como el poblado de Volcán donde hicieron replegarse a la Policía Nacional, se mantienen los bloqueos en la ruta principal.