Los diputados acordaron esta semana dar prioridad a la auténtica interpretación de los artículos 5 y 13 de la Ley de incentivos médicos para evitar que los más de 2 mil juicios de apelación contra la Caja del Seguro Social siguieran su curso, con un costo aproximado a los 174 mil millones de colones que impactarían seriamente las maltrechas finanzas de la CCSS.

Los autores de la iniciativa, los diputados del PUSC, Walter Céspedes y Luis Alberto Rojas Valerio, aseguraron que con la aprobación, este jueves, de la correcta interpretación de los artículos 5 y 13 de la ley de incentivos no se quiso perjudicar a los profesionales en salud.

El Plenario “pensó más en todos los costarricenses que necesitan una Caja de Seguro Social para todos, una Caja fortalecida. No podríamos imaginarnos una Caja de Seguro Social desapareciendo. Este es un tema país, la Caja Costarricense de Seguro Social es un símbolo social de este país, ahí nacen los costarricenses; ahí se cura a la gente, es una institución benemérita de la Patria y debemos protegerla”

Céspedes lamentó lo ocurrido “hace treinta años cuando se dio la ley 1982), a posteriori los médicos interpretaron que ese artículo 5 les permitía cobrar horas extras y cobrar disponibilidad y que esos rubros se sumaran al salario; y eso no lo dice el artículo 5 ni el 13, y con esta interpretación quedará claramente establecido que, ni las horas extras ni la disponibilidad se sumarán al salario”.

El legislador exhortó a la Presidenta Laura Chinchilla a que convoque al menos 5 proyectos de los cerca de 20 dictaminados por unanimidad para fortalecer la CCSS, que fueron aprobados por la Comisión Legislativa que analizó la crisis de la institución, “Señora Presidenta en sus manos está la posibilidad de fortalecer a nuestra querida Caja de Seguro Social”.

Céspedes fue enfático al señalar que “hay que dejar claramente establecido que, decir que la crisis de la Caja se debe a los salarios de los médicos es falso. Repito eso es falso. La crisis de la Caja obedece a malas decisiones, mala administración, y a muchos otros factores; la crisis de la Caja se incrementó en el gobierno pasado cuando Eduardo Doryan tomó la pésima decisión de nombrar más de 11 personas sin ningún criterio técnico con el pretexto de que iban a resolver las filas y los problemas de los asegurados, y lo cierto es que no se resolvió nada porque estamos peor”.