Pagura fue una voz incansable en la lucha por los derechos humanos, contra las injusticias y contra el terrorismo de estado. Fue miembro de la Comisión de la Verdad –CONADEP- que investigó los crímenes cometidos durante la última dictadura cívico-militar en Argentina.

El despacho de la Agencia de Noticias Ecupres, señala que fue internado el sábado 4 por la noche. En la tarde del domingo un parte médico especificó que se había agravado la situación y falleció en la madrugada del lunes.

La noticia de su muerte fue transmitida por el pastor Anibal Sicardi, también de la Iglesia Metodista Central, quien se había mantenido atento al estado de salud del obispo Pagura.

Sicardi señaló que “consecuente con su ritmo, Pagura estuvo activo hasta los últimos momentos de su vida”.

Desde Costa Rica y Panamá, su obispado irradió a Centroamérica donde jugó un papel activo a favor de las víctimas de la represión por parte de las dictaduras militares de esos años.

Síntesis Biográfica del Obispo Federico Pagura

A través de la Agencia de Noticias Ecupres la Iglesia Metodista circuló la siguiente síntesis biográfica del obispo Federico Pagura.

Pagura nació el 9 de febrero de 1923 en Arroyo Seco, Santa Fe. Se recibió de maestro y luego de obtener la licenciatura en teología, fue ordenado pastor de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina (IEMA) en 1950.

Realizó estudios de post-grado en Union Theological Semminary, de Nueva York 1948-49 y en la Escuela Teológica de Claremont, California. Ambas instituciones ecuménicas le influyeron en lo que Pagura llama ”su afirmación y vocación ecuménica”, que es característica de todo su ministerio.

Su esposa Rita, con quien tuvo tres hijos, fue su secretaria y encargada de relaciones públicas durante toda su vida. De padre vasco-español y madre valdense, acompañó su ministerio y su vida pastoral de tal modo que Federico Pagura siempre incluía un plural cuando hablaba de su ministerio: “Estábamos predestinados al ecumenismo”.

Ejerció el obispado en Costa Rica y Panamá y fue elegido obispo, la máxima autoridad de la IEMA, en 1977.

Fue una voz invalorable que denunció y actuó contra la última dictadura militar en el país. Fue uno de los integrantes de la comisión nacional que investigó las desapariciones de personas (CONADEP: Informe NUNCA MAS) cometidas por la dictadura. El Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos de Argentina fue otro de los espacios donde ejerció su compromiso.

Como obispo ejerció durante doce años. Ya emérito se radicó en Rosario, donde el Concejo Deliberante lo declaró ciudadano ilustre. En este tiempo fue referente obligado de proyectos de paz y derechos humanos. Un libro con sello del CLAI refleja su biografía.

Fue figura relevante del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y del Consejo Latinoamericano de Iglesias.

Pagura fue nombrado Doctor honoris causa por la Universidad de Toronto, Canadá, en Humanidades y por la Universidad De Paul, Indiana, en Divinidades, es también Premio Mauricio López, por el Consejo Nacional de Iglesias de USA en 1997.

El trabajo musical de Pagura es extenso. Se le atribuye el “primer tango evangélico”, llamado la marsellesa evangélica, con el título “Tenemos esperanza”.