El acuerdo fue tomado por la asamblea general de los educadores afiliados al SEC, preocupados por la calidad de los productos que venden las sodas y los que se utilizan en la preparación de alimentos, por lo que se aprobó que para dar cumplimiento al derecho de la niñez costarricense a una alimentación sana se prohiba la venta y uso de productos transgénicos en los centros educativos públicos y privados de nuestro país.

El SEC hizo un llamado de la atención de las autoridades del MEP para que se tomen las medidas necesarias para garantizar la buena salud de los estudiantes.

Entre los productos alimenticios que se pide retirar están los aceites de soja, las harinas de trigo y de maíz proveniente de monocultivos transgénicos. También piden que se retire la canola canadiense de monocultivos transgénicos resistentes al Randoup de Monsanto.

El Bloque Verde se sumó a la iniciativa de los educadores “estamos con ustedes” señalaron “porque merecemos una Costa Rica agroecológica llena de alimentos saludables libres de transgénicos y agrotóxicos”.

El Bloque propuso la creación de bancos de semillas, huertos ecológicos y jardines medicinales en los centros educativos “de esta forma caminaremos decididamente hacia la soberanía alimentaria, hacia la sustentabilidad agraria” señaló.

Diez países de la Unión Europea han prohibido los controvertidos cultivos transgénicos en sus territorios y en otros tantos se sigue la lucha para erradicarlos. La polémica en los países de la UE es ahora cómo cerrarle el paso a los alimentos que usan en su preparación productos de origen transgénico, principalmente, para erradicarlos de la dieta de los más pequeños por sus posibles consecuencias nefastas.