Las ganadoras del Premio Nobel de Química 2020, Emmanuelle Charpentier (izquierda) y Jennifer A. Doudna (derecha). © Niklas Elmehed / Comité NobelNatalia Plazas. 

Anuncio de los ganadores del Premio Nobel de Química en la academia real sueca de ciencias, en Estocolmo, Suecia, el 7 de octubre de 2020 Henrik Montgomery TT NEWS AGENCY/AFP

Charpentier nació en Juvisy-sur-Orge, Francia, en 1968 y es profesora e investigadora en microbiología, genética y bioquímica. Doudna, por su parte, nació en Washington en 1964 y es catedrática de Bioquímica, Biofísica y Biología Estructural en la Universidad de California, Berkeley, actualmente trabaja en el desarrollo de tests de Covid-19 mediante saliva.

Ambas, y cada una a un lado del Atlántico, idearon el método CRISPR / Cas9, que permite cambiar el ADN de animales, plantas o microorganismos con una alta precisión. Con la herramienta se pueden cortar con láser largas cadenas genéticas y permite a los científicos editar genes concretos para eliminar anomalías que generan enfermedades. "Hay un enorme poder en esta herramienta genética, que nos afecta a todos", aseguró Claes Gustafsson, presidente del Comité Nobel de Química. "No solo ha revolucionado la ciencia básica, sino que también ha dado lugar a cultivos innovadores y dará lugar a nuevos tratamientos médicos revolucionarios".

La modificación genética en humanos, el dilema del CRISPR / Cas9

Las “tijeras moleculares” han sido objeto de varias controversias. Uno de los más recientes desafíos morales respecto a este descubrimiento cobró notoriedad cuando en 2018 el científico chino He Jiankui reveló que había creado los primeros bebés modificados genéticamente del mundo.

He aseguró que lo había hecho para crear resistencia a futuras infecciones de SIDA, sin embargo, su trabajo causó un rechazo a nivel mundial. La comunidad científica consideró que se trató de una experimentación insegura que no solo podría afectar a los bebés sino también a las próximas generaciones, por lo que fue condenado a prisión.

"Mi mayor esperanza es que se utilice para bien, para descubrir nuevos misterios en biología y para beneficiar a la humanidad", aseguró Doudna tras enterarse del reconocimiento mundial que le otorgó el Comité Nobel junto a su compañera.

Por su parte, el doctor Francis Collins, reconocido mundialmente por sus estudios sobre enfermedades genéticas, aseguró que CRISPR “ha cambiado todo” y destacó las posibilidades que brinda la herramienta para buscar soluciones a enfermedades como la anemia de células falciformes.

La revolucionaria investigación realizada por Charpentier y Doudna salió a la luz en 2012. El premiado descubrimiento es muy reciente en comparación con muchos otros reconocidos con el premio Nobel, que en muchas ocasiones no se otorga hasta décadas después de producidos los hallazgos.

Se trata de la primera ocasión que dos mujeres ganan juntas el que es considerado el mayor reconocimiento en avances químicos a nivel mundial. Tras recibir el premio Charpentier, actualmente directora de la Unidad Max Planck para la Ciencia de Patógenos en Berlín, aseguró que espera que el reconocimiento brinde "un mensaje positivo a las jóvenes que deseen seguir el camino de la ciencia".