El senador demócrata Tim Kaine en conferencia de prensa antes de reunirse con altos cargos del gobierno en Washington.

Mientras tanto, el presidente  Donald Trump dijo este miércoles que Irán "parece estar reculando" tras los ataques contra intereses estadounidenses en Irak e indicó que Washington no planea una nueva respuesta militar. 

En un discurso televisado desde la Casa Blanca, Trump enfatizó que "no se perdieron vidas estadounidenses o iraquíes" por los misiles lanzados sobre dos bases militares en Irak que albergan tropas de la coalición internacional que lucha contra los restos del grupo yihadista Estado Islámico.

Si bien prometió imponer "de inmediato" sanciones económicas adicionales contra Irán, acogió con satisfacción las señales de que Teherán "parece estar reculando" en la confrontación de ojo por ojo. "Estados Unidos está listo para abrazar la paz con todos los que la buscan", dijo al concluir su alocución.

Los  legisladores de la Cámara de Representantes y luego los senadores fueron informados, a puerta cerrada, de la situación por altos funcionarios de la administración del presidente republicano Donald Trump.

El Secretario de Estado Mike Pompeo, el jefe del Pentágono, Mark Esper, la directora de la CIA, Gina Haspel, y el jefe del Estado Mayor, el general Mark Milley, no hicieron declaraciones al llegar al Capitolio, sede del Congreso.

Lindsey Graham, un gran aliado de Donald Trump en el Senado, elogió el "excelente" discurso del presidente a primera hora de la mañana.

"Fue medido, firme", dijo a periodistas. "Me dirijo a los iraníes y al régimen: (Trump) les ha dado la oportunidad de terminar todo esto pacíficamente. Les da la oportunidad de lograr la paz y la prosperidad, debes aprovecharla", expresó.

Pero también tenía un mensaje para la Casa Blanca: "No hay necesidad de tomar represalias solo por tomar represalias", indicó.

Una de las líderes de la minoría republicana en la Cámara Alta, Liz Cheney, destacó la unión de sus integrantes detrás de Donald Trump.

"Nuestro grupo parlamentario está absolutamente unido detrás del presidente (...), detrás de la importancia, las consecuencias y los méritos de las acciones llevadas a cabo por el presidente para eliminar a Qasem Soleimani del campo de batalla", agregó. 

El poderoso general iraní fue asesinado en Badgad el viernes en un ataque estadounidense efectuado con drones.

"Todos queremos ver una disminución (del conflicto), este es nuestro objetivo", dijo por su parte el senador demócrata Ben Cardin a la AFP.

"Me alegra que no se haya matado a ningún soldado estadounidense", declaró por su parte el senador Robert Menendez, diciendo que "conociéndolo, el discurso del presidente no podría estar más a favor de la reducción de escala de lo que fue".