Unas 200.000 citologías para determinar el cáncer de cérvix se encuentran empantanadas en los laboratorios de la Caja Costarricense de Seguro Social , poniendo en grave riesgo la salud de mujeres de todas las edades, denunció la Unión Nacional de Empleados de la Caja (Undeca).

 

Estas citologías son fundamentales para detectar tempranamente el cáncer de cérvix, uno de los tipos de cáncer con más posibilidades de sobrevida si se atienden oportunamente.

 

“Se trata de 200 mil citologías que están embodegadas en bolsas plásticas y tiradas en el suelo, donde se contaminan con hongos, lo que impide que se realice un análisis y haya que desecharlas, sin que las pacientes conozcan sobre su padecimiento”,  aseguró la secretaria general adjunta de Undeca, Martha Rodríguez, en conferencia de prensa.

 

“El problema es extremadamente grave y preocupante y lo peor es que esta situación no es nada nueva, lleva 5 o más años sin resolverse”, apuntó la dirigente sindical.

 

En el mejor de los casos, cuando no se daña la prueba, la usuaria tiene que esperar hasta un año para obtener su resultado, tiempo suficiente para que la detección del cáncer de cérvix sea tardía. En otros casos se debe repetir la prueba, duplicando el tiempo; es decir, esperan hasta dos años, aseguró Undeca.

 

La agrupación sindical aseguró también que 18 diplomados citotecnólogos, que se graduaron en enero pasado, siguen sin plaza en la CCSS, a pesar de que hay varias vacantes desde hace años y de que la misma institución invirtió entre 9 y 12 millones de colones en becas para cada uno de ellos, afirmó la secretaria de la Mujer de Undeca, Wendy Vargas.

 

Los sindicalistas hicieron un llamado a las mujeres organizadas, al Instituto Nacional de la Mujer, la Defensoría de los Habitantes, organismos de derechos humanos, diputados y diputadas y medios de prensa, para que las autoridades de la CCSS procedan a intervenir el Centro Nacional de Citologías, investigar lo que ocurre allí y proceder a las remociones de personal que sea necesario para garantizar el buen funcionamiento del organismo.