En palabras del escultor, la Madre Tierra es una nave de la cual no podemos bajar “en ella estamos viajando” dijo para concientizar a los jóvenes de la condición de la vida de cada uno y de todos.

“Esta nave posee un destino, a pesar de que no lo conocemos, es un destino común que ayudamos a construir junto con el universo; es un viaje en armonía: Somos polvo de estrellas, somos tiempo y espacio; y no es únicamente un frase poética, sino que ciertamente venimos de las estrellas y es por ello, que toda memoria está escrita en nuestros genes, en nuestra vida”.

Para este artista, somos un pedacito del todo y todo lo que existe en el universo existe dentro de nosotros: “es aquí donde nos damos cuenta de que el arte nunca va a morir, porque es uno de aquellos símbolos creado por el ser humano, para ser un mediador del mismo humano, con aquello que no se puede entender con la cabeza y que está más allá de la razón, donde hay un universo infinito”.

En su mensaje a estudiantes, académicos y autoridades universitarias, este escultor del mundo, habló de las diferencias y del respeto a esas diferencias, “todos somos distintos y debemos valorar nuestros orígenes, nuestra cultura, nuestra tierra”.

Por esta razón, agregó, debemos ser más conscientes de quiénes somos y comprender que venimos del todo, “debemos cuidar a la Madre Tierra en este viaje de hermanos, sin dejar atrás nuestra identidad” y no olvidarnos de que “somos polvo de estrella en constante transformación” así concluyó el encuentro en que compartió sus ideas y sentimientos en el Auditorio Clodomiro Picado, del Campus Omar Dengo, el jueves pasado.

Jiménez Deredia fue invitado por la Rectoría, la Rectoría Adjunta, la Vicerrectoría de Investigación y la Comisión Institucional de la UNA para la celebración del Año de las Universidades Públicas por la Madre Tierra, para hacer la apertura del año lectivo 2016.

Datos del artista. Jiménez Deredia es llamado el escultor del mundo porque sus obras están diseminadas por varios países. Su trabajo creativo incorpora las esferas precolombinas que hacen metamorfosis hacia otras formas en sus esculturas. Sus estudios y obras lo convirtieron en un ciudadano del mundo. Egresado del Conservatorio de Castella, reconoce los méritos de esta institución en su formación y los de su director, don Arnoldo Herrera, a quien siempre evoca.