El nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), revela que esta desigualdad entre géneros persiste a lo largo de un amplio abanico de profesiones, en todo el mundo.

Según la investigación de la OIT que recopila datos de 178 países, las mujeres siguen trabajando más horas y en los sectores peor remunerados.

De hecho, el informe muestra que en algunas regiones, las oportunidades de trabajo para millones de mujeres son mucho peores ahora que hace 20 años, ya que la proporción de mujeres en el mercado laboral se ha mantenido prácticamente estática desde 1995.

Sin embargo, Latinoamérica es una excepción en esta tendencia, ya que hay más mujeres que trabajan como porcentaje de la población que hace dos décadas. Como posibles razones, la OIT apunta a las mejoras en la educación y un descenso en la tasa de natalidad.

A pesar de estos modestos avances, Lawrence Johnson economista de la OIT, asegura que se trata de un caso de oportunidades perdidas.

“A lo largo del progreso educativo que las mujeres han protagonizado en los últimos 20 años, sus logros no se han traducido en mejoras en el mundo laboral. A nivel global, la brecha de género se ha cerrado sólo 0,6 por ciento entre 1995 y 2015. Esto quiere decir que el avance para introducir a las mujeres al mercado de trabajo es insuficiente o se ha estancado”, dijo el experto.

Las desigualdades laborales entre hombres y mujeres son, según el informe de la OIT, más alarmantes en los países árabes, el norte de África y el sur de Asia.