El pico de contagios por la variante ómicron se alcanzó a finales de enero, a partir de ese punto empezó la curva descendente.

Esta semana se registró 11.318 casos, en contraste con los 18.137 de la semana epidemiológica 8 (del 20 al 26 de febrero), un 37,6% menos. Asimismo, los fallecimientos pasaron de 107 a 84 entre una semana y otra, un 21,5% menos.

Las hospitalizaciones pasaron de 961 en la semana 8 a 855 en la semana 9, lo que representa una disminución del 11%.

El descenso inició a finales de enero, tras un acelerado aumento de los casos que coincidió con la entrada al país de la variante ómicron, en el mes de diciembre.

El pico del contagio se alcanzó en los últimos días de enero y los primeros de febrero. El Ministerio de Salud reportó 39.611 casos en la cuarta semana epidemiológica, con lo que en los días siguientes se registró un acelerado incremento de las hospitalizaciones y fallecimientos.

Desde entonces, la cantidad de casos por semana se ha reducido en un 71,4% y, en consecuencia, han ido disminuyendo las hospitalizaciones y los fallecimientos por complicaciones de la enfermedad.

Esta tendencia genera optimismo tanto en los especialistas epidemiólogos como en las autoridades de salud, en el sentido de que el país podría estar cerca del fin de la pandemia, aunque advierten que ésta no ha terminado y que es necesario perseverar con las medidas de prevención.

Ante todo, recomiendan a las personas vacunarse, tanto a los que no lo han hecho del todo como a los que tienen pendiente completar el esquema básico (dos dosis) o a quienes están en condición de recibir la dosis de refuerzo.

Además, el distanciamiento social, el uso de mascarilla y el lavado frecuente de manos siguen siendo medidas importantes para evitar los contagios.