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El objetivo del presente artículo es realizar un breve análisis de la evolución del empleo 2010-2012, sobre la base de la metodología que aplica el INEC en la realización de la denominada “Encuesta Continúa del Empleo” que se realiza desde el año 2010.

 

La población del “IV Trimestre” correspondiente a los años 2010 a 2012 aumentó en 107.727 personas. Con ello la población total se estimó en 4.687.895 personas. De los 0 a los 14 años aumentó en 25.113 personas, situación que contrasta con el aumento del grupo de edad “De 45 a 59 años” que fue de 33.211 y especialmente de las personas mayores del grupo “De 60 años y más” que aumentó en 101.007. Este último incremento representó una variación del 20,7% de la población de ese grupo; el grupo de edad “De 15 a 24 años” más bien tuvo una reducción de -51.159 y una reducción de casi el 6%.

 

Lo anterior ha significado que el grupo “De 60 años y más” tuviera una participación del total de la población del 12,6%, 2 puntos más que hacía dos años, lo que significa un total de 589.842 personas en ese grupo. Ello hace prever una situación delicada en el sistema de protección social del país en los próximos años, puesto que las personas mayores de 60 años demandarán de personas trabajadoras que vienen reduciéndose.

 

En cuanto a la situación del mercado laboral, el crecimiento promedio en los últimos dos años ha sido alrededor de 55.000 personas, mientras que la población ocupada de alrededor de 43.500. Ello ha repercutido en la población desempleada que tuvo un crecimiento de casi un 13% en el periodo del “IV 2010” al “IV 2012”.

 

En ese contexto, se destaca que 77.600 trabajadores son los nuevos trabajadores del año 2012. Dado que las encuestas son trimestrales, se puede afirmar que separando solo el IV Trimestre, más bien se presentó una reducción de 5.685 personas ocupadas. Ello es un ejemplo de cómo en un solo año las condiciones laborales se transforman, de conformidad con las estaciones del año y/o las condiciones económicas nacionales e internacionales. En 2012, la reducción del crecimiento mundial significó para Costa Rica menor crecimiento de las exportaciones, reducción del crecimiento en sectores productivos y por ende menores demandas en el empleo.

 

Los aspectos analizados y otros más nos llevan a considerar algunos aspectos importantes en el análisis del mercado laboral. En primer lugar, la fuerza de trabajo tuvo un crecimiento más elevado en el periodo 2011-2012, con respecto al periodo 2010-2011. Esto correspondió con una tasa neta de participación laboral que aumentó durante el año del 2012 y un crecimiento en el empleo de “ocupaciones no calificadas” según se presenta más adelante.

 

En segundo lugar, las características del empleo se han modificado especialmente en el transcurso del año pasado, como consecuencia de la desaceleración de la economía. Los sectores productivos (ramas de actividad) que aumentaron empleo fueron, especialmente, el Transporte y Almacenamiento y Comunicación y Otros Servicios. Los sectores que redujeron el empleo fueron Agricultura e Industria, otrora sectores muy importantes en la generación de fuentes de trabajo.

 

En tercer lugar, la población ocupada en el periodo 2010-2012, se aumentó más en los grupos de mayor edad, es decir, “De 45 a 59 años” y “De 60 años o más”. Los dos últimos grupos explican el 63,1% del total de “personas agregadas” a la población ocupada en el periodo 2010-2012. Los grupos de edad de los jóvenes apenas explican el 22% (alrededor de unas 19.000 personas).

 

En cuarto lugar, la situación de aseguramiento de la población ocupada se viene transformando, en los últimos dos años. En el “IV 2010” la población que no tenía seguro se estimaba en alrededor de 608.000 personas; en “IV 2011” se había reducido a 553.856 personas, para luego aumentar a 627.860 en “IV Trimestre” del 2012. Esto último significó que la población adicional que se incorporó como población ocupada en el periodo 2012, 77.600 personas, el 95% no tuvo seguro. Esto significa que las personas ocupadas sin seguro aumentaron en un 13% en el periodo referido. Esto plantea la interrogante que esto estaría teniendo un fuerte impacto en las finanzas de la CCSS y en el futuro del pago de las pensiones.

 

En quinto lugar, debe admitirse que la producción en el 2012 se vino en picada durante el transcurso del año y que la generación de empleos de calidad fueron muy pocos y concentrados en el área metropolitana. El aumento en el número de ocupados en el periodo 2011–2012, mayoritariamente fue de aquellas personas que tenían solo primaria, de secundaria incompleta y de universitarios sin títulos. No obstante, los “universitarios con título” en el “IV Trimestre”, del periodo referido, que perdieron sus trabajos fueron 8.002. Ello significa que la población trabajadora absorbida por “el mercado” se orienta a contratar personal menos calificado y sin seguro social y que una parte del personal con título universitario se está sustituyendo por personal con menos calificaciones (¿eficiencia productiva o sacrificar productividad para bajar costos?).

 

Si se analiza la evolución del empleo y sus niveles de educación del periodo IV 2010 IV 2012, por medio de la evolución trimestral, puede observarse, que los empleos con educación baja y media tienden a aumentar y los que son ocupados por personas con título profesional tienden a reducirse.

 

En sexto lugar, en relación con el desempleo abierto, se mantiene alrededor del 10%, mientras que el subempleo se aumentó al 12,4% en el IV Trimestre 2012, tres puntos más elevados que el del IV Trimestre 2011.

 

Finalmente, en relación con la evolución de los “ingresos mensuales promedio en el empleo principal”, la tendencia que se percibe a partir del 2012 es a una reducción en términos de colones constantes. Si se comparan los trimestres del “IV 2012 a III 2010” se observa un crecimiento nominal, que traducido a términos anuales representa un aumento del 0,5% anual. Obviamente, no cubre los aumentos por costo de vida (IPC).

 

Estas tendencias del empleo hacia menos oportunidades laborales para los jóvenes, aumento creciente en personas pensionadas, incremento en porcentaje de contratación de mano de obra sin seguro social, utilización de mano de obra menos calificada y una tendencia hacia menores ingresos promedio reales, nos pone en evidencia que la promesa de “mejores condiciones de vida” para todos con el TLC con Estados Unidos, resultó en un fiasco y quizás un engaño como pocas veces visto en toda la historia económica del país. El candidato del PLN ha admitido que seguirá con el modelo actual que ese partido ha apoyado, con algunas pequeñas modificaciones, lo que vislumbra una historia con más sacrificios para las clases más desfavorecidas del país.

 

Es hora que se revise y se rectifique profundamente el modelo actual de desarrollo, donde confluyen intereses muy fuertes de algunas empresas extranjeras y de algunos empresarios costarricenses. Los sectores sociales que están detrás de esos intereses tienen acceso a las decisiones de los gobiernos, que a su vez imponen decisiones que les benefician y que además, en algunos casos, tienen un costo fiscal importante. La creación de empleos, se ha expresado por los distintos gobiernos, serían aportados por los sectores nacionales y extranjeros ligados al comercio exterior. No obstante, la realidad es otra como lo comprueban los datos aportados.

 

En ese contexto, es imperativo reconfigurar el modelo actual para que refleje mejor los intereses de las mayorías del país. Esto pasa por redefinir los apoyos del Estado a los productores nacionales, las políticas educativas y de formación técnica, los aportes de las universidades públicas al proceso productivo del país, la implementación de políticas para favorecer el emprendedurismo, reformas a los programas sociales, entre otras políticas que se requiere se transformen.