“Algunos prominentes de la clase política con ligereza y quizá como excusa para no haber tomado las decisiones que correspondía tomar, nos han hecho creer que Costa Rica es un país ingobernable. No, no se trata de ingobernabilidad, se trata de que hay que tomar las decisiones que son necesarias, sin importar lo complejas o controversiales que puedan ser, aunque estas decisiones vayan en contra de grupos pequeños que se ha beneficiado de las políticas púbicas para beneficiarse”, manifestó.

 

Desafíos

El nuevo gobernante hizo un recuento de los desafíos que enfrenta el país y a los que prometió dar soluciones:

-La baja en la calidad educativa y el apagón educativo provocado por la pandemia del Covid-19 que ha afectado a cientos de miles de niños y adolescentes.

- La pobreza que afecta a un millón de costarricenses y el hambre que padece una buena parte de esa población, pese a ser Costa Rica un país con riqueza suficiente para alimentarnos a todos.

- La incapacidad de la institucionalidad pública de brindar servicios apropiados. Mencionó como ejemplo las listas de espera en la Caja Costarricense del Seguro Social, que definió como una vergüenza y una “violación sistemática del derecho a la salud”.

-El caos vial. “Se nos gasta la vida en presas interminables”.

-La concentración del desarrollo económico y la riqueza en la zona central del país, en detrimento de las zonas rurales.

-Los jóvenes que deben tomar la difícil decisión de abandonar los estudios e ir a trabajar para ayudar a la economía familiar, los jóvenes que han caído en la drogadicción o que han pasado a formar parte de las filas de la delincuencia.

“Este es el espejo en que nos estamos mirando. Un espejo de contradicciones, de sueños que se niegan a formar parte de nuestra realidad. Son algo más que citas de estudios, alarmantes datos que nos da a conocer investigaciones como el Estado de la Nación.  Son hechos que nos duelen, nos lastiman”, expresó.

 

Acciones

Sin embargo, llamó a los costarricenses a no caer en la trampa de la desesperanza. “No nos dejemos vencer por la oscuridad que han querido vendernos, como si quisieran hacernos pensar que el cambio y el progreso no son posibles”.

“El cambio que pide el país no es una ambición ni proyecto personal de Rodrigo Chaves, sino del rescate de la democracia y eso nos compromete a todos los costarricenses”, señaló.

Dijo que será un facilitador para buscar la reconciliación de un pueblo que se encuentra dividido. Existe la necesidad de más empleo, bajar costo de vida, más tranquilidad en casas y calles. “Existe la necesidad de volver a confiar”.

Sobre las mujeres, aseguró que no se tolerará el acoso que sufren todos los días. No es posible que tengan miedo de andar en la calle, que no se sientan seguras en su trabajo, en un parque, en un concierto. Expresó su compromiso de detener el acaso.

Los adultos mayores no serán abandonados, no serán olvidados quienes construyeron las bases de nuestra economía, porque merecen una vejez digna

Los indígenas serán incluidos y sus necesidades serán atendidas. No estamos separados, somos los mismos.

A la comunidad LGTBIQ – mantendremos los derechos que han adquirido a lo largo de sus luchas, los respeto mucho y les garantizo que sus victorias se mantendrán incólumes.

A las universidades públicas, origen de las fuerzas que han movido a este país y nos posicionarán en un lugar más próspero, respetamos su autonomía, pero eso no significa ni permite despilfarro, es una ardua tarea la de forjar el futuro de la juventud, requiere eficacia y eficiencia.

A los empleados públicos, les digo que deben cumplir sus responsabilidades: el abuso y aprovechamiento no va a ser tolerado.

Al sector privado, fuerza primordial del motor de nuestra economía, los vamos a dejar trabajar sin burocracia innecesaria, sin excesivas regulaciones. Removeremos obstáculos que le han impedido a los empresarios tomar el lugar que les corresponde.

Pero aquellos empresarios que han actúan sin ética no serán tolerados. “Tampoco esperen que el gobierno les regale a algunos los que es de todos. Se acabaron y se van a acabar los monopolios privados, los privilegios de las políticas públicas para favorecer a algunos a costa de la mayoría”.

A los deudores internacionales: haremos lo propio para honrar nuestras obligaciones con nuestros acreedores.

A la oposición:  Construyamos puentes, demostrémosle a Costa Rica nuestra valentía sentándonos a la mesa, vernos a los ojos y tomemos decisiones que traigan paz y tranquilidad a la nación.

A los narcotraficantes: No toleraremos su presencia en nuestra patria. A los corruptos, a los que dirigen el crimen organizado, a los que atemorizan a nuestra ciudadanía no les daremos tregua. Si el Estado no puede garantizar la seguridad de sus habitantes, hemos fracaso como país.