El documento fue entregado al Ministerio de Ambiente y Energía recoge una serie de buenas prácticas que pueden ser aplicadas por las comunidades de pescadores costarricenses, pero también por otros países de la denominada Gran Región del Caribe.

“La base de datos, recopilada por los pescadores, aporta información clave sobre la biología del pez León para mejorar las medidas de control y manejo de esta especie invasora, entre las que destaca la madurez de la población, las profundidades en las que se reproducen, entre otros”, señaló ASOPACS en un comunicado.

El pez León es una especie invasora que se introdujo y expandió por toda la región del Gran Caribe; su presencia genera un importante desequilibrio en los ecosistemas marinos  y tiene un gran impacto en los arrecifes de coral y en la economía de las comunidades costeras.

“La voracidad de esta especie está acabando con bancos de peces como el pargo, camarones y langostas, lo cual repercute en la actividad turística, produce un declive en la producción y comercialización pesquera, así como en la disponibilidad de estos recursos para autoconsumo”, señaló la organización.

Por ello, los expertos han estudiado los medios para reducir en forma sustancial la cantidad de estos peces en el Caribe, una de las cuales es aumentar el consumo de su carne, lo que aumentaría la captura.

Para lograr este objetivo ASOPACS propone varias medidas como la creación de una red interinstitucional de colaboradores; generar una base de información científica para la toma de decisiones y educar a la población sobre la amenaza de esta especie.

El viceministro de Aguas, Mares, Costas y Humedales, Fernando Mora afirmó que "para el Ministerio de Ambiente el combate de especies invasoras exóticas y nativas es realmente una prioridad” y alabó la iniciativa.

“Externamos nuestro compromiso de garantizar que estos esfuerzos tengan sostenibilidad en el tiempo”, agregó el funcionario.