El presidente Jovenel Moïse, asesinado el miércoles,  junto a su esposa Martine, quien resultó herida.

“Cuatro mercenarios fueron asesinados, dos puestos bajo nuestro control. Tres policías que habían sido tomados como rehenes fueron recuperados”, informó el director general de la policía, Léon Charles, quien aseguró que continúan los operativos para dar con otros posibles involucrados.

El presidente haitiano fue atacado en su domicilio, mientras dormía la madrugada del miércoles, por una banda de lo que al parecer eran mercenarios. Informaciones que han trascendido en Puerto Príncipe detallan que Moïse fue impactado por 12 balas, mientras que su esposa Martine fue herida pero logró sobrevivir al atentado.

La primera dama fue traslada a un hospital de Miami, y se encuentra fuera de peligro.

El embajador de Haití en Estados Unidos, Bocchit Edmond, ha dicho que el comando que asesinó al presidente estaba compuesto por mercenarios profesionales, que se escondían bajo una falsa identidad de agentes antidrogas estadounidenses.

La policía haitiana también ha revelado que los asesinos hablaban español, aunque no precisó ninguna nacionalidad.

El asesinato del presidente ha causado asombro en Haití y en la comunidad internacional porque las circunstancias políticas no explican el magnicidio.

En este momento, el país se apresta a un proceso electoral para elegir presidente en setiembre próximo y ya estaba definido que Moïse no iba a optar por un nuevo mandato.