Según se informó desde Vaticano, el pontífice emitió un decreto diseñado para combatir el lavado de dinero y la financiación de actividades "terroristas" por parte del Vaticano.

El decreto, recomendado por un equipo de asesores, es la última de una serie de medidas impulsadas por el papa para terminar con irregularidades en el banco, que se dedica a gestionar los fondos de la Iglesia Católica.

En el mes de c a la entidad que reporta periodicamente al pontífice de forma directa.

El mes pasado, el Vaticano congeló la cuenta de un clérigo sospechoso de estar involucrado en actividades de lavado de dinero.