Esta tendencia al alza que se registra desde mediados del año 2015, en los datos observados y estimados del crecimiento económico, “continúan siendo insuficientes para lograr disminuciones significativas en la tasa de desempleo y en la pobreza, por lo que es de esperar que no se observen resultados favorables en estos dos indicadores en el corto plazo” señala el estudio, que desvela cifras crudas más allá de los esfuerzos del Gobierno.

Los datos del estudio de corto plazo Pronóstico del Desempeño de la Economía Nacional, que realiza el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica (IICE) sobre tres variables relevantes: el crecimiento del Producto Interno Bruto, la tasa de inflación y la tasa de interés, fue presentado por su director, Rudolf Lücke.

El factor desequilibrante de la estabilidad en los precios, según el estudio, va a ser el reciente aumento de más de un 15% en el precio de los combustibles (en julio) y otras solicitudes de aumento en agua y electricidad para la segunda mitad del año.

La inflación pasará a terreno positivo, entre 0,1% y 0,6%, en este tercer trimestre, impulsada por aumentos en los precios de servicios regulados, un leve aumento en el precio internacional de materias primas y el efecto de la devaluación del colón observada en el tipo de cambio.

Sobre la tasa de interés básica pasiva, durante el 2015 se observó una paulatina disminución al pasar de 7% en el primer trimestre al 5,95% a finales del año, descenso que continuó a lo largo de los dos primeros trimestres del 2016, en buena parte se debe al ajuste metodológico en la estimación de la tasa básica pasiva.

Para el tercer trimestre se estimó que la tasa se ubicaría entre 4,75% y 5,25%. A finales de setiembre, el efecto acumulado del cambio en la metodología de cálculo de la tasa básica pasiva y en ausencia de ese cambio, el rango estimado al alza podría estar entre el 5,65% al 6,15%.

Situación Fiscal

A pesar de que en términos generales no se observan cambios sostenidos importantes en relación con la situación fiscal, el crecimiento del gasto del Gobierno Central ha sido menor que el crecimiento de los ingresos desde septiembre del 2015.

Así, mientras que los gastos a mayo aumentaron interanualmente cerca de ¢500 mil millones en 2015, el monto se redujo a menos de ¢370 mil millones a mayo del presente año; en esos mismos períodos, el incremento en los ingresos aumentó de ¢300 mil millones a más de ¢400 mil millones.

Al mantenerse un déficit financiero cercano a 6% del PIB la deuda interna continúa aumentando. Así es que para finales del 2015 alcanzó 8,1 billones de colones; y en los últimos doce meses se ha incrementado en más de un billón de colones, que se financió en un 70% a través de bancos estatales y en el sector privado.

La estrategia del gobierno para financiar la deuda rindió frutos. Logró colocar un 35% en el sector público y un 65% en el sector privado. Los bancos públicos adquirieron la mayor cantidad de deuda, un total de 200 mil millones en bonos, cerca del 20% del aumento total de la deuda emitida por el Gobierno Central.

El sector privado -incluyendo pensiones– adquirió el 65% de la nueva deuda del Gobierno central, porcentaje cercano a los 700 mil millones de colones, de los cuales unos 450 mil millones corresponden a compras de títulos por parte del sector financiero privado y las operadoras de pensiones, estas adquirieron 200 mil millones equivalente a un 20% del total.

Crecimiento económico. Para el año 2015 el crecimiento (base 1991) fue de un 2,8%*, el crecimiento más bajo desde la crisis del bienio 2008-2009, pero ya desde el segundo trimestre del 2014 se observaba un descenso continuo en el crecimiento promedio acumulado en los últimos cuatro trimestres.

 (*1 Según el BCCR, con la nueva base 2012 el PIB creció en el 2015 3,8%; sin embargo, el BCCR aún no ha publicado la serie histórica del PIB trimestral con la nueva base, por lo que las estimaciones tienen que hacerse con datos de la serie base 1991.)

Si se analizan los componentes de la demanda interna en términos interanuales acumulados, se observa que el consumo privado, que es el componente de mayor peso dentro del Producto Interno Bruto, crece a un ritmo cercano al 4,6% hasta el primer trimestre, que es la tasa más elevada de los últimos ocho trimestres. Aún si el consumo perdiera gradualmente dinamismo –como lo refleja la comparación interanual simple- sin duda, continúa apoyando en forma importante el crecimiento económico.

Por su parte, el consumo público creció a un ritmo del 2,7% a marzo del presente año, registrando un continuo descenso en su tasa de crecimiento desde mediados del año 2015. En el primer trimestre del presente año el crecimiento se redujo levemente a un 14,5%, debido a la conclusión del proyecto de generación eléctrica Reventazón, así como un menor crecimiento en inversiones en el sector de telecomunicaciones.

De la información del valor acumulado por actividades de los últimos cuatro trimestres de las cuentas nacionales, para el primer trimestre del presente año, se observa que los sectores de manufactura, construcción, transporte y agricultura registran un incremento medio inferior al registrado un año atrás, lo que refleja cierto grado de estancamiento en dichos sectores.

El sector agrícola es el que experimenta el mayor rezago, pasa de una contracción de 3,5% a mayo de 2015 a un crecimiento de 2,8% un año después, impulsado por la recuperación en piña, banano y otros productos que habían experimentado pérdidas por factores climáticos.

Sectores como el financiero (10,4%), transporte (4,8%), servicios públicos (6,3%), manufactura (10,7%), hotelero (4,7) y comercio (4,1%) registran tasas de crecimiento positivas, lo que marca una tendencia alentadora para la segunda mitad del presente año con respecto a lo que fue el 2015. Aún así, mantenemos la estimación de un crecimiento del PIB entre 3% y 4% para el 2016, que hicimos en enero.

Sector Externo*. El sector externo mostró un deterioro constante desde inicios del año 2014; tanto las exportaciones como las importaciones presentaron tasas de crecimiento negativas, a tal punto que a mediados de 2015 las importaciones se habían reducido en más de un 13% y las exportaciones en un 16% a octubre de ese año.

La tendencia de las exportaciones al eliminar el efecto del sector de electrónica es positiva, especialmente impulsado por sectores como la industria alimentaria y el de equipo médico, los cuales registraron, a mayo, un crecimiento interanual acumulado de 10,2% y 15,4%, respectivamente.

(*Es importante señalar que el BCCR modificó recientemente la metodología para las cuentas de la balanza de pagos a partir de enero de 2014, por lo que las cifras de comercio exterior difieren sustancialmente de las que registra PROCOMER. Dado que PROCOMER ofrece una desagregación por actividades, hemos preferido utilizar esa fuente para poder identificar tendencias y cambios sectoriales.)

Tipo de Cambio. Después de un largo período de 24 meses de un tipo de cambio prácticamente fijo, a partir de junio ha mostrado una tendencia al alza, a pesar de las significativas intervenciones del Banco Central para evitar mayores aumentos, vendiendo dólares.

La evolución del tipo de cambio de los últimos años, muestra que a inicios del año 2014 se da un aumento considerable, registrándose al primer trimestre una devaluación trimestral superior al 9% (de 500 a 545 colones por dólar). Se mantuvo entre 535 y los 545 colones en 2014 para ubicarse entre los 530 y 540 en el 2015 y los primeros meses del 2016.

Las  presiones actuales para que se den pequeños aumentos generan expectativas de devaluación y provocan el conocido efecto portafolio, que induce a las personas a mover sus activos de colones a dólares en economías bi-monetarias, como la costarricense.

Metodología

El modelo desarrollado por el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica (IICE) permite hacer pronósticos de corto plazo, sobre tres variables relevantes del desempeño de la economía nacional: el crecimiento del Producto Interno Bruto, la tasa de inflación y la tasa de interés.

La estimación de los parámetros se basó en 101 datos trimestrales, que van del primer trimestre del año 1991 al primer trimestre del año 2016. Con estos parámetros, se realizó una estimación para el PIB al segundo trimestre del 2016, y se estima el crecimiento, la inflación y la tasa de interés para el tercer trimestre del año.

La fuente principal de información para el modelo son los datos publicados en la página web del Banco Central de Costa Rica (BCCR) y del Departamento de Comercio de Estados Unidos.