Dirigentes del Partido Accesibilidad sin Exclusión (PASE) se cruzaron este lunes acusaciones penales gravísimas en el último episodio de una guerra a muerte que libran por el poder interno, especialmente entre el secretario general, Hugo Navas, y el presidente y fundador de la agrupación, Oscar López.

Mientras López ponía una denuncia contra Navas por el supuesto “saqueo” de 30 millones de colones de la agrupación, el jefe de fracción legislativa del PASE, el diputado José Porras Contreras, acusaba a López de peculado, supuestamente por mantener a su servicio personal funcionarios pagados por el Congreso.

El ex diputado Oscar López se presentó en los tribunales para interponer la denuncia en contra de Navas, quien dijo haber descubierto un faltante de 30 millones de colones en las cuentas del PASE.

“Revisando las cuentas me encuentro que han sido saqueadas, empezamos a investigar y debo decir que uno de los cheques, por 3,5 millones (de colones) fue hecho falsificando mi firma a nombre de Hugo Navas; otro a nombre de la tesorera también con firma falsificada”, declaró López a la prensa.

Otro cheque por un monto de 8 millones fue confeccionado para pagar el alquiler de un local en forma ilegal, aseguró el dirigente político.

“En todos los cheques aparece mi firma y yo soy consciente de que nos los he firmado”, aseguró.

Casi simultáneamente, el diputado Porras presentó una denuncia al Ministerio Público contra el presidente del partido, en la que asegura que dos funcionarios pagados por la Asamblea Legislativa durante el periodo en que López fue diputado (2006-2010), siguieron a su servicio después de concluido ese periodo y conservando la remuneración que tenían por parte del Congreso.

Uno de ellos –señala la denuncia- es el chofer que le fue asignado a Oscar López  y que el jefe de fracción identifica como Eduardo Rodríguez Rodríguez.

La otra persona es Flor Zamora, quien era su lazarillo en razón de la discapacidad de López, quien es invidente. Según el diputado Porras, Zamora sigue recibiendo salario sin cumplir ninguna función dentro de la Asamblea Legislativa.

Estos hechos, dice Porras, configura el delito de peculado, “por lo que me encuentro en el deber de denunciar porque, si omito este deber, me convierto en encubridor, como lo dice el artículo 322 del Código Penal”.