El presidente del partido, Gerardo Vargas, el secretario general, William Alvarado y el resto de la cúpula se mantendrán en los cargos para los que fueron electos por la Asamblea Nacional.

Los jerarcas del PUSC no dieron explicaciones de su decisión al momento de hacer el anuncio, pero poco antes Vargas había dicho que no había razones válidas para que presentar la renuncia, porque no eran ciertas las afirmaciones del candidato de que la dirigencia del partido le había boicoteado su campaña.

Vargas dijo que después de cuatro años de una durísima labor para levantar a un alicaído partido, en la que participaron él y los demás miembros de la dirigencia, no es justo que ahora se les exija la renuncia con falsas acusaciones.

“Renunciar sería admitir que tales acusaciones son ciertas”, afirmó Vargas en una entrevista con el programa Nuestra Voz, de Radio Monumental.

Por su parte, el jefe de campaña, Humberto Vargas, dejó ese cargo aduciendo que lo hacía en solidaridad con el candidato, para que pueda hacer la organización que considere necesaria.

Rodolfo Hernández renunció el pasado jueves a la candidatura presidencial del PUSC tras lanzar severas acusaciones contra la dirigencia del Partido a la que acusó de deslealtad y traición, pero dos días después volvió a la campaña exigiendo la renuncia de la dirigencia, así como la separación de los ex presidente Rafael Angel Calderón y Miguel Angel Rodríguez, quienes negaron tener participación alguna en la campaña.

A diez días de que se cierre definitivamente el periodo de inscripción de aspirantes, el Partido Unidad Socialcristiana se mantiene en plena crisis, con la incertidumbre de si tendrá candidato a presidente y, de tenerlo, si se mantendrá Hernández o tendrá que buscar un candidato de emergencia.