El analista político Guillermo Holzmann, aseguró que los objetivos planteados en la COP21 deben ir más allá de la voluntad política y apuntar al seguimiento de las transnacionales que contribuyen a la contaminación ambiental.

“En la actualidad, las sociedades reclaman un medioambiente que pueda ser sustentable en el futuro, pero eso no siempre va de acuerdo con la lógica de algunos países industrializados que defienden sus interés económicos sin importar los daños que causan”, explicó en exclusiva para teleSUR.

El profesor Holzmann, afirmó que para poder disminuir las emisiones de CO2 se requiere de cierta tecnología que sólo producen las empresas, por lo que el cuidado del ambiente se convierte en un negocio en la actualidad.

El analista chileno también criticó a Estados Unidos y China por ser las naciones con mayor proyección industrial, pero al mismo tiempo con el mayor flujo de contaminación ambiental.

“Si Estados Unidos y China dan un paso para adelante, quiere decir también que no sólo están dispuestos a compartir sus avances tecnológicos, sino a lograr un equilibrio entre lo económico, lo político y lo que reclaman las sociedades”, aseveró.

Por último, Holzmann se refirió a la propuesta presentada al inicio de la Cumbre que se celebra en París, Francia, por el presidente ecuatoriano Rafael Correa, quien planteó la necesidad de crear una Corte Penal de Justicia de carácter ambiental.

“Las propuestas recogidas desde Suramérica podrían tener poco peso sobre los países industrializados. Sin embargo, hace falta un órgano con estas características que pueda sancionar las acciones de las grandes empresas que hoy atentan contra el ambiente”, apuntó

En contexto:

La COP21 se inició el pasado 30 de noviembre y se extenderá hasta el 11 de diciembre, las delegaciones y mandatarios de 195 naciones han venido desde entonces debatiendo y planteando propuestas para concretar alternativas que contribuyan con la preservación del medio ambiente.

Países como Francia, Ecuador, Bolivia, Rusia han expresado su apoyo a un acuerdo con carácter vinculante, que comprometa legalmente a las naciones del mundo a trabajar por medidas que contrarresten el cambio climático.

Estados Unidos, el segundo país con mayor índice de emisión de gases de efecto invernadero (causantes del calentamiento global), no respalda el carácter vinculante de la COP21