Manifestantes se concentraron frente a la Casa Blanca este jueves. (Foto: Jim Watson, AFP)

De acuerdo a lo que consignaron agencias internacionales, el mandatario republicano dijo que el aumento de sanciones “ya se ha hecho; las hemos aumentado. Ya eran muy severas, pero ahora han aumentado sustancialmente”.

Trump no brindó más detalles sobre en qué consistirán estas nuevas sanciones contra Teherán, y simplemente dijo que el Departamento del Tesoro hará una declaración oficial al respecto.

De todas maneras, la actitud del presidente estadounidense es ambigua, porque al mismo tiempo que incrementó los castigos económicos contra la república islámica, por otro lado se mostró conciliador, intentando rebajar la escalada bélica que comenzó el viernes de la semana pasada con el asesinato del general Qasem Soleimani, comandante de las Fuerzas Quds de la Guardia Revolucionaria iraní.

Trump llamó a las autoridades de Irán a seguir luchando contra la organización Estado Islámico y se mostró dispuesto a trabajar en común por la paz, al tiempo que declaró que respeta al pueblo de Irán.

“A los líderes y al pueblo iraní, queremos que tengan un futuro, un gran futuro, el que ustedes merecen, uno de prosperidad y armonía con las naciones del mundo. Estados Unidos está listo para abrazar la paz con todos aquellos que la busquen”, dijo Trump.

Esta dualidad de criterio generó una inmediata reacción por parte del gobierno iraní. Este jueves el enviado especial de Irán en la Organización de las Naciones Unidas, Majid Takht Ravanchi, calificó de “inconcebible” la llamada de Trump a cooperar con el país persa después de anunciar nuevas sanciones contra Teherán.

El diplomático, cuyas declaraciones fueron consignadas por el sitio de noticias RT, afirmó que Irán no será engañado por el presidente estadounidense, que ofrece cooperación cuando impuso a su país sanciones sin precedentes tras ejecutar el asesinato del general Soleimani.