El apresamiento de los soldados Marco Prisco, Antonio Paulo Angeli, y otros diez policías incluyó el desalojo pacífico del edificio de la Asamblea Legislativa, que era ocupada por varios integrantes de las fuerzas de seguridad cuyo cese de actividades sumió a la ciudad en una ola de vandalismo que dejó 135 asesinatos y decenas de saqueos.

El portavoz del Ejército en Bahía, el teniente coronel Marcio Cunha, aseguró que los más de 3 mil efectivos militares de la Fuerza Nacional permanecerán en la ciudad para garantizar la seguridad de la población hasta que la huelga haya terminado totalmente.

"El Ejército permanecerá hasta cuando la Secretaría de Seguridad Pública (de Bahía) estime necesario. Si tenemos que quedarnos hasta el Carnaval, por ejemplo, estaremos listos", aseveró.

Prisco y Angeli están entre los 12 policías cuya detención fue ordenada por la Justicia -que en la semana pasada consideró como ilegal la huelga de los agentes en demanda de aumentos salariales- y fueron llevados a las dependencias de la Policía del Ejército.

Uno de los desencadenantes de este hecho ocurrió anoche, cuando la televisión brasileña divulgó grabaciones de charlas telefónicas en las que Prisco parecía expresar apoyo a actos de vandalismo, como incendios de automóviles y camiones. El acusado, sin embargo, aseguró que las grabaciones fueron editadas y negó que hubiese comandado o respaldado delitos practicados durante la huelga policial.