Elevar la calidad de los programas de capacitación para los educadores;  incrementar  la cobertura en educación preescolar; subir la calidad y atractivo de la educación secundaria;  mejorar la gestión en todos los niveles y desterrar cualquier forma de violencia en los centros educativos son cinco metas de primer orden, explicó la ministra en entrevista con Informa-tico.com.

De haberse logrado avances significativos en estos campos al finalizar el actual periodo (2014-2018), Mora sentiría que su paso por el cargo ha tenido un efecto positivo en el desarrollo del sistema educativo nacional. Pero llegar a esto es una carrera contra el tiempo en un camino sembrado de obstáculos por una gestión deficiente de varias décadas.

"La proporción de jóvenes que culminan con  éxito el ciclo educativo ha tenido un  éxito modesto, en una década pasó de 37% a 43%, con este ritmo el país está lejos de alcanzar la universalidad a mediano plazo" (Infome Estado de la Nación)

Mora es una experta en administración educativa, con un doctorado en letras de la Universidad Paul Válery III de Francia. Fue rectora de la Universidad Nacional (UNA) de 2000 a 2005; ha fungido como profesora invitada en universidades extranjeras como la de Montpellier (Francia, 1998) y  la de Pittsburgh (EEUU, 1987); ha sido asesora internacional en el campo de la educación superior y conferencista, entre otros aspectos de su amplio currículo.

El siguiente es un extracto de sus respuestas.

Informa-tico: A nueve meses de iniciada su labor al frente del MEP, ¿cuál es a grandes rasgos el diagnóstico sobre el estado de la educación en Costa Rica?

Por una parte, hay un rezago histórico a raíz de desaciertos como el descenso de las inversiones en educación en la década de los 80. Esta crisis ha tenido consecuencias  muy serias: una generación que no terminó la educación media y con ello un impacto en los niveles de pobreza en el país;  un rezago en infraestructura que permanece  aún; problemas a nivel de políticas educativas.

Los niños y niñas de hoy, que vienen de contextos familiares con un bajo nivel de escolaridad, ven reducidas sus posibilidades de éxito porque  la motivación del entorno familiar es determinante.

Hay un segundo componente del diagnóstico que es un problema de funcionamiento del propio Ministerio de Educación Pública, una desarticulación de las áreas de trabajo que pude ver con claridad cuando entré al MEP.

Por ejemplo, hay un impulso a los nuevos planes de estudio pero este esfuerzo no está alineado  con los avances que se requerirían en gestión de infraestructura escolar o  la capacitación de docentes. O por ejemplo, apoyo de entes  externos pero desarticulados entre sí, lo que lleva a redundancias.

Es algo que nosotros estamos tratando de modificar pero que implica un cambio de cultura. Requiere un cambio de herramientas y dinámicas de trabajo, una planificación por resultados en todo el MEP: en el nivel central, local, regional, que todos  tengan la misma estructura de planificación para la toma de decisiones con base en ejes estratégicos. De esta manera, nos parece, puede empezar a superarse esa falta de alineamiento. Sin embargo, hay que tener claro que un cambio de este tipo no se consigue de un día para otro.

En tercer lugar, hay un problema muy fuerte de gestión que antes no fue atendido con la prioridad que requería.  Por ejemplo todo lo que tiene que ver con el sistema de pagos; el funcionamiento del sistema de  infraestructura; la mecánica de los procesos de capacitación o los sistemas de becas, solo para señalar algunos.

Por último, la actitud hacia la innovación permanente no está suficientemente asentada en la cultura organizacional. Las propuestas y programas en este campo normalmente tienen que pasar por los ciclos gubernamentales porque no hay una dinámica establecida por los propios expertos y expertas del sistema educativo, que lleve a procesos claros de innovación.

Creo que eso es uno de los campos en los que hubo más avance, pero aún no está asentado suficientemente en la cultura institucional como en un país que aspire a tener una política educacional de estado.

IF: Desde el punto de vista de la calidad de la educación costarricense, ¿cuál es la valoración?

Todas estas situaciones de las que hemos hablado impactan el tema de calidad en el sistema educativo:  la forma deficiente, desarticulada, en que el país ha orientado  y supervisado la calidad de los programas  de formación de educadores en años anteriores; o el hecho de que muchos programas de estudio permanecieron utilizándose cuando ya eran obsoletos.

Hay una constatación internacional: cuanto más se invierte en la formación de los profesores más se impacta en la calidad del sistema educativo, de manera que esta es un área en la que estamos trabajando y en la que vamos a tomar acciones. Pero calidad supone también que los nuevos programas de estudio estén acompañados de procesos de capacitación y de trabajo en los centros educativos alrededor de la práctica pedagógica concreta.

¿Cómo se están ejecutando esos nuevos  programas en el aula? ¿Con qué libros y con qué guías se están apoyando los docentes para que esto sea realidad? ¿Qué estrategias pedagógicas se usan con los estudiantes? Son preguntas que debemos formularnos.

Por ejemplo, nosotros sabemos que se han hecho muchos esfuerzos  en el impulso de las tecnologías de información y comunicación (TIC) en los centros educativos.  No en todos los lugares puede darse una utilización óptima de las TIC por condiciones de conectividad o por la formación de los profesores, pero es un hecho que este esfuerzo debe acompañarse con una renovación de programas de estudio e innovaciones importantes en el aula. Sin embargo, esa no es la realidad en todos los casos, vemos diferencias importantes según el centro educativo. En algunos direcciones regionales se percibe mucha preocupación por el tema, en otras no tanto.

IF: De manera lo más puntual posible, ¿qué es lo que usted espera haber hecho al final de esta administración, los logros por los cuáles desearía que se recuerde su gestión?

Yo haría una formulación general: desearía que al final de esta administración en el MEP se diga que el haber tenido una educadora y un equipo de trabajo sensible a la realidad de las docentes y los docentes y de los estudiantes, generó modificaciones importantes en el sistema educativo.

Ahora, las metas concretas para este periodo:

1) Elevar de forma significativa la calidad de los programas de formación de educadores en el país;

2) Hacer innovaciones para asegurar una capacitación más integral de los profesionales en servicio del MEP.

3) Un incremento de la cobertura en educación preescolar, sobre todo en las regiones más vulnerables, porque eso tiene un impacto directo en la predicción de éxito escolar futuro. Cuanto más pequeño un niño o una niña tenga experiencias de aprendizaje enriquecedoras, desarrollo de los procesos cognoscitivos, psicosociales, más posibilidades de éxito hay en el futuro.

4) Elevar la calidad y el atractivo de la educación secundaria para incrementar el número de jóvenes que terminan la secundaria.

5) Un trabajo articulado para prevenir la exclusión escolar y un incremento en la cultura de todas las regiones en el sentido de que evitar la exclusión escolar es una meta capital.

6) Una avance contra la violencia en los centros educativos. Estamos hablando tanto de los temas que tienen que ver con seguridad como lo que tiene que ver con la relación de convivencia entre los estudiantes, de los docentes con los estudiantes, es decir, la superación de toda forma de bullying y de acoso escolar.

Todo esto con cinco eje transversales que son:

1) la atención prioritaria a zonas de alta vulnerabilidad social, un mandato que tenemos del señor presidente, que todas estas líneas de trabajo lleguen fundamentalmente a quienes no han tenido esas oportunidades. De manera que estamos planificando con nuevos criterios, tomando en cuenta los distritos de menor desarrollo, las zonas de concentración de la pobreza.

2) El segundo eje es la cultura del mejoramiento continuo en todos los procesos que realizamos , una tarea cultural fundamental que pasa por decisiones fuertes en materia de gestión que hemos tomado. Y eso no es un enunciado, sino que cada instancia tiene que hacer un plan con metas y resultados.

3) Un tercer eje será sin duda ambiente impulsar la educación para el desarrollo sostenible. Es un compromiso de todo el planeta, pero en el caso de Costa Rica está asociado con las posibilidades de desarrollo en muchos campos, como el turístico. Pero el tema de ambiente se ha debilitado muchísimo en el sistema educativo. No se puede ser un país admirable en el planeta si solamente  se habla de los parques nacionales y los ciudadanos y ciudadanas que estamos formando no tienen una conciencia ambiental, una conciencia de responsabilidad ambiental.

4) El eje de la responsabilidad ciudadana: una conciencia creciente de participación y responsabilidad que pasará hasta por la forma en que vamos a dar al reglamento de evaluación, lo que tiene que ver con tareas, esto va a tocar cada aspecto y así lo estamos trabajando.

5)  El eje internacionalización que debe incorporar cada área, cada dirección, programa o proyecto. Se trata de partir de un conocimiento de la discusión internacional en el  campo correspondiente (recursos humanos, tecnologías de información, informática para gestión, capacitación, planificación escolar) y luego, donde están los aliados nacionales e internacionales para llevar a cabo esto con éxito, es decir, dónde va a estar el insumo internacional que usted va a tener.

6) Por último, el eje de las alianzas externas. Le estamos diciendo a cada director que las alianzas con el sector externo público privado nacional e internacional, son un elemento indispensable para obtener nuestras metas. ¿De qué manera estamos enlazando a la empresa privada costarricense con estos esfuerzos que estoy realizando, de qué manera me estoy enlazando con otras instituciones para obtener mis logros?

IF: Son metas complejas y de largo alcance, ¿cuánto tiempo se requiere consolidar algunos de estos procesos? ¿Basta con una administración?

Una pregunta fundamental. En educación los procesos toman tiempo.  Me parece que en algunos casos como continuar con la innovación en los planes de estudio o buscar un mejor alineamiento con capacitación,  no será tan complicado porque es una fortaleza que yo ya encuentro en el MEP.  Pero en otros como los cambios profundos en el estilo de gestión, haremos un esfuerzo en esta administración pero será necesario que la persona que tome el relevo esté convencida de los procesos.

IF: ¿Y no hay forma de garantizar la institucionalización de esos procesos para que no dependa tanto del ánimo de quien esté de turno?

Efectivamente, una de las formas que estamos buscando es convertir esto en política educativa a través del Consejo Superior de Educación (CSP). La mayor parte de estos procesos a los que me he referido requieren una política específica de parte del CSP.  Estamos trabajando en una política curricular nueva, en una política ambiental, para citar algunos ejemplos, de manera que esto pueda impactar más  estructuralmente .

IF ¿Desde el punto de vista financiero, el país tiene los recursos para estos procesos?

Siempre los recursos resultan insuficientes en las diferentes áreas porque el rezago es grande, sin embargo ha habido de manera sistemática una incapacidad para ejecutar esos recursos por los problemas de gestión a los que me he referido. Yo diría que el esfuerzo nacional hacia el 8% (del Producto Interno Bruto, PIB) en educación , es una excelente oportunidad para consolidar estos procesos.

Tengo una visión positiva del esfuerzo que como país se quiere hacer,. En el año 2014 estuvimos en el 7,2 % del PIB y este año en el 7,4%, es claramente un avance con un gran esfuerzo nacional.