Fuentes cercanas a ambas empresas revelaron que la decisión de reducir o suspender operaciones se tomaron en procesos más o menos prolongados de análisis sobre sus condiciones internas, pero no hicieron los respectivos anuncios para no interferir en el proceso electoral.

“Necesitábamos respetar ese proceso electoral, de ninguna manera queríamos interferir en ese proceso”, afirmó Karla Blanco, directora de asuntos corporativos de Intel al referirse a las razones por las que el anuncio no se  hizo anteriormente.

Tanto Intel como Bank of America mantuvieron conversaciones con el gobierno sobre la forma en que se manejaría su retiro del país y, según una fuente que pidió el anonimato, las autoridades económicas costarricenses influyeron en la decisión de hacer los anuncios una vez concluido el proceso electoral.

Ambas transnacionales han insistido en que el resultado de los comicios, con el contundente triunfo de Luis Guillermo Solís, no tuvo nada que ver con las decisiones, originadas principalmente en sus planes globales de desarrollo.

El vicepresidente electo y coordinador económico del futuro gobierno, Helio Fallas, dijo a Informa-tico.com que “hay que entender que esas decisiones se tomaron hace mucho tiempo, tanto por parte de Intel como del Bank of America”.

“Esto responde a una serie de criterios que tienen esas empresas en el ámbito mundial”, agregó Fallas, quien estima que otras empresas vendrán a instalarse en el país y ello permitirá atenuar el efecto que el retiro de estas empresas tendrá sobre el empleo y  el volumen de las exportaciones nacionales.