El DCLab-UCR es el primer y único espacio en la región centroamericana destinado al estudio y desarrollo de técnicas enfocadas al diagnóstico temprano del cáncer, así como al entrenamiento en cirugías mínimamente invasivas, que le dan la posibilidad al paciente de disminuir de manera significativa el tiempo de su recuperación.

El Laboratorio de Docencia en Cirugía y Cáncer de la UCR tiene salas de recuperación, camas y una central de monitoreo, así como simuladores para la práctica docente que están en capacidad de funcionar como centro hospitalario para la atención de pacientes con coronavirus.

Hoy, la situación ocasionada por la pandemia genera un cambio de visión, por lo que la UCR decidió ofrecer dicho espacio para sumar fuerzas contra la batalla del COVID-19. El ofrecimiento fue remitido al ministro de Salud, Daniel Salas y al presidente ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Román Macaya, el 1° de abril.

“Con esta propuesta adicional, que someto a consideración de las autoridades, la Universidad de Costa Rica quiere seguir contribuyendo a solucionar el problema de salud pública que enfrentamos”, señaló el rector Henning Jensen.

El edificio aún no ha sido utilizado para la atención de pacientes pero es una infraestructura dotada con tecnologías y equipos de alta complejidad médica que se utilizan para la formación de los futuros médicos.

En el primer piso hay siete consultorios médicos completamente equipados. En el segundo nivel se encuentran otros dos consultorios médicos para endoscopía, una sala de recuperación con siete espacios, siete camas y una central de monitoreo.

Esta última incluye siete monitores de signos vitales, desfibriladores (usados para restaurar el ritmo cardiaco), dos camillas de transporte, carros de paro y tuberías de gases medicinales. Todo el edificio cuenta con el permiso del Ministerio de Salud para operar.

“Nuestras instalaciones cumplen con el grado hospitalario, tienen todos los permisos del Ministerio de Salud y poseen todas las condiciones necesarias que permitirán atender a los pacientes. En caso de que la Caja ya no tuviera otro lugar, esta es una opción disponible. La idea es que los funcionarios de la CCSS se adueñen del espacio temporalmente durante todo el tiempo que dure la emergencia”, destacó Yamileth Angulo Ugalde, directora del DCLab-UCR.

El Laboratorio tiene todo lo que se requiere, excepto los respiradores. Sin embargo, estos incluso podrían obtenerse del Proyecto “Respira UCR”, que en este momento están elaborando un grupo de ingenieros, físicos y profesores de Artes Plásticas de la Universidad.

“Nosotros tenemos una gran ventaja y es la existencia de las tuberías de gases medicinales. Los respiradores no se pueden instalar si no existen estas tuberías. Precisamente, esa fue una de las adaptaciones que tuvo que hacer el Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare). En el DCLab-UCR los respiradores solo se tienen que ajustar a las tuberías sin hacer una instalación adicional”, explicó Angulo.

Si bien, el DCLab-UCR es un espacio pequeño, en condiciones críticas de pandemia los pacientes y los médicos pueden usar dicho lugar. Se podrían atender al menos siete personas en condiciones óptimas; es decir, siete vidas.