Las autoridades insistieron en que Costa Rica “no es un puente de paso hacia Estados Unidos para migrantes en condición irregular y que la frontera de Nicaragua sigue cerrada para estas personas”.

Señala el gobierno, que la policía costarricense intensificó las labores de vigilancia en esta zona para garantizar el respeto a los procedimientos migratorios y el paso por los puestos fronterizos.

“El Gobierno de Costa Rica mantendrá su actitud de respeto a la legalidad y a los derechos humanos de las personas, pero debe quedar claro que este país no es un paso de personas que tratan de ingresar ilegalmente a otros países” puntualizó el ministro de Comunicación Mauricio Herrera.

Agregó que nuestro país se ha visto obligado a reforzar los procesos para garantizar que “el paso de personas por los puestos fronterizos sea ordenado y conforme con lo establecido por las leyes internacionales y nacionales”

Herrera resaltó que en el campo ferial de Paso Canoas sigue funcionado un centro de atención humanitaria para migrantes irregulares donde reciben un primer abordaje por parte de la Dirección General de Migración, para determinar su situación migratoria y se les brinda la información que ellos requieren.